El BCRA lanzará medidas para créditos en dólares

Por: Jorge G. Herrera

Una vez pasado el remezón electoral, el directorio del Banco Central se apresta a lanzar una serie de medidas para incentivar a los bancos a utilizar la capacidad prestable ociosa que tienen de parte de los depósitos privados en dólares.

Según una fuente del BCRA, los bancos tienen aproximadamente unos u$s 3.000 millones de capacidad prestable sin utilizar proveniente de los argendólares.

Los últimos datos oficiales muestran que el sistema tiene cerca de u$s 11.800 millones en argendólares, de los cuales sólo ha prestado u$s 5.800 millones. Cabe señalar que esta relación se deterioró aún más en los últimos meses a raíz del aumento de los argendólares, debido a la huida de los ahorristas hacia el dólar, y la cancelación de financiamiento en moneda extranjera al sector privado.

Luego de restar los encajes obligatorios, los bancos disponen de esta manera de u$s 3.000 millones para prestar.

«Vemos un universo de potenciales demandantes donde aplicar esa capacidad prestable ociosa y ahora nos abocaremos a motivar a los bancos a pasar de la posición defensiva que adoptaron antes de las elecciones a una más ofensiva en términos crediticios», explicó el funcionario. Para ello continuarán en la misma línea de acción, otorgando más oxígeno a los bancos, mediante medidas que ofrezcan por un lado liquidez inmediata y potencial y por otro, castigando los rendimientos pagados a esa capacidad ociosa.

«El foco estará puesto en sacarles a los bancos el miedo a prestar», señalaron desde el ente monetario.

En ese sentido, uno de los segmentos más soslayados por los bancos es el de las pymes exportadoras, que más sufrieron la retracción del crédito preelectoral.

De acuerdo con el análisis del BCRA conducido por Martín Redrado, la desaceleración del crédito privado es claramente un problema de demanda y no de oferta, que refleja un cúmulo de decisiones de consumo e inversión postergadas. De modo que no extrañaría que el directorio tienda a flexibilizar las condiciones para el tomador de los préstamos en dólares, con el fin de facilitar un mayor dinamismo de éstos.

Con relación al panorama monetario poselectoral surgen algunas señales alentadoras sobre el comportamiento de las colocaciones privadas. En las dos primeras semanas de julio, los plazos fijos en pesos privados han dejado de caer, muestran un crecimiento neutro. Cabe recordar que en los peores momentos de 2009, en mayo y junio, los plazos fijos en pesos caían $ 1.000 millones por mes. A lo largo del segundo trimestre se observó un aumento de $ 1.300 millones promedio mensual en el total de depósitos privados en pesos, que se explica por la caída de los $ 1.000 millones de los plazos fijos y el incremento de los depósitos a la vista por $ 2.300 millones.

Hay que contemplar, además, que los argendólares que tuvieron su momento de esplendor en marzo pasado, cuando crecieron u$s 600 millones, ahora han pasado a crecer a razón de u$s 100 a u$s 150 millones mensuales.

La contracara de la estrategia defensiva de los bancos es el alto nivel de cobertura frente a posibles corridas: el encaje bancario total se ubica en 38,8% del total de depósitos, ratio que se eleva al 53,6% cuando se trata sólo de los depósitos privados. Como señala el economista Jorge Ávila en su blog, «los bancos están tan líquidos que pueden aguantar una corrida importante sin caer en un «corralito». En la convertibilidad, el máximo encaje efectivo fue del 24%, cuando lo normal en otros países es entre el 8% y el 15%». «El encaje efectivo es tan alto por los pases pasivos, las Lebacs y las Nobacs que el BCRA ha colocado en los bancos; los analistas ven a estos instrumentos como herramientas de regulación de la oferta monetaria, pero son meros encajes remunerados», sostiene.

El otro aspecto por destacar en el actual contexto monetario es que, quizás sin quererlo, el BCRA está en condiciones de dolarizar sus pasivos monetarios y no monetarios a un tipo de cambio hoy incluso inferior al de mercado. Es decir que con un dólar a $ 3,30, el BCRA puede rescatar todos su pasivos: la base monetaria, más los pases pasivos netos, más las Lebacs, más las Nobacs.

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