Battaini justificó la unidad de apoyo para causas penales.

La presidente del Superior Tribunal de Justicia, María del Carmen Battaini, defendió la decisión de crear una «unidad de apoyo», que fue criticada desde algunos sectores. Puntualizó que la medida se debió adoptar ante la falta de un presupuesto aprobado que les permita ampliar las actuales unidades funcionales para el servicio de justicia. En entrevista con El Sureño, la Magistrada también se explayó sobre el anhelo de contar cuanto antes con la ley de mediación y sobre la modernización en los tribunales.
RIO GRANDE.- La presidente del Superior Tribunal de Justicia, María del Carmen Battaini, defendió la decisión de crear una «unidad de apoyo», que fue criticada desde algunos sectores, puntualizando que la medida se debió adoptar ante la falta de un presupuesto aprobado que les permita ampliar las actuales unidades funcionales para el servicio de justicia.

La Magistrada también se explayó sobre el anhelo de contar cuánto antes con la ley de mediación, que está en estudio en la Legislatura, y sobre la modernización en los juzgados, mediante la informatización en la consulta de expedientes en los tribunales; asunto sobre el cual también es clave contar con un presupuesto aprobado.

El Sureño: Hubo críticas hacia la creación de la unidad de apoyo en causas penales. ¿Cuál es la posición del Superior Tribunal?

María del Carmen Battaini: No tenemos presupuesto aprobado por segundo año consecutivo y es un inconveniente no tenerlo, porque no podemos generar cargos. Es sabido que mediante esa herramienta uno va presupuestando la ampliación de las distintas unidades, con la dotación que corresponda en función de la cantidad de trabajo. Hace dos años que no hemos podido ampliar esa dotación y no sólo eso, sino que también hemos creado dos juzgados nuevos con personal que ya estaba asignado a otros.

Cada unidad funcional, cada unidad de trabajo ha quedado resentida en cuanto a la integración humana de personal capacitado para poder cubrir todas las necesidades. A pesar de ello el servicio de justicia se cumple en término, pero con un esfuerzo bastante grande de toda la gente, de todo el recurso humano que tenemos.

Es público y notorio que hay casos y casos. Hay algunos que demandan mayor tiempo por parte del magistrado y funcionarios. Un juez que a lo mejor se tiene que abocar a una causa determinada y muy compleja, no es que desatienda las otras causas, pero le queda menos tiempo para ocuparse en las mismas. Entonces, sin soporte adecuado, se van generando esfuerzos que se pueden evitar creando este tipo de unidades.

Estos cargos nos lo ha cedido Gobierno. No son cargos nuestros. No podríamos porque no tenemos presupuesto. Tampoco podemos cubrir todos los cargos que están vacantes porque son muy pocos en función de la cantidad que nos hace falta.

Siendo que los Juzgados de Instrucción o cualquiera que tenga una complejidad que le lleve un tiempo más allá de lo habitual, este grupo humano de prosecretarios se abocará a trabajar en aquellos, ya sea en Río Grande o en Ushuaia. Esto es para tratar de brindar el servicio de justicia que uno pretende: Eficaz y eficiente y tiene que ver también con la oportunidad.

El Sureño: Desde la Asociación de Magistrados y desde la misma Corte Suprema, se ha planteado que uno de los factores que debe garantizar la independencia judicial es asignar un presupuesto acorde al funcionamiento de la justicia. ¿Cómo se cumple esto en Tierra del Fuego, cuando esta administración no ha logrado que se aprueben dos presupuestos anuales consecutivos?

María del Carmen Battaini: Nosotros reforzamos la independencia con la actividad, con la actuación. Lo ideal sería tener un presupuesto que nos permita crear los cargos y asignarlos por concurso a las unidades pertinentes. Pero eso no influye en la independencia en cuanto a las decisiones jurisdiccionales. Es lógico que lo ideal sea tener un presupuesto y ejecutarlo directamente y no tener que estar a lo mejor al filo de la navaja.

El Sureño: Con la visita de Highton de Nolasco se pusieron en marcha los centros de mediación. ¿Cuándo cree que podrá ejercerse no como prueba piloto sino ya con la ley en vigencia?

María del Carmen Battaini: La ley está en la Legislatura y me consta que están trabajando seriamente los legisladores, abocándose al tema. Es mi deseo que cuanto antes esto pueda estar en marcha. Igual, seguimos trabajando con la acordada que se prorroga en los términos de vigencia.

La ley ha recogido todos los aportes generados por la experiencia. Es mucho más amplia, más elaborada, cubriendo distintas expectativas. La mediación se utiliza mucho y sirve para facilitar el diálogo, intercambiar puntos de vista y de hecho es reclamada por muchas instituciones, Ejecutivo, sindicatos, agrupaciones, organizaciones, particulares y abogados.

Se trata de otro tipo de ambiente. Es más distendido. Muchas veces para el ciudadano común recurrir a la justicia atemoriza un poco y cabe aclarar que el objetivo no es el acuerdo o la mediación sino el diálogo, porque pueden hablar abiertamente temas sin que eso después se vuelque al juez.

Muchas veces hay dudas que tenemos por no escucharnos bien o por creernos que la otra parte piensa algo que no es lo que en realidad piensa. Entonces, todos esos mitos, esos tabúes, a veces quedan sobre la mesa y se pueden manejar de otra forma, con la habilidad que tienen los mediadores y sus herramientas.

El Sureño: Se ha decidido encarar una modernización a los tribunales con la consulta vía informática ¿Qué nos puede explicar sobre esto?

María del Carmen Battaini: Estamos analizando cómo nos vamos manejando entre Juzgados y los abogados. Tenemos una serie de medidas para que se puedan ir plasmando concretamente.

Se sabe que todos los cambios llevan su tiempo. Esto se viene trabajando desde hace muchísimo tiempo en cada unidad funcional, poniéndose de acuerdo con jueces, con fiscales y con defensores para generar los espacios informáticos y la interacción. Esperamos poder ir generando nuevos espacios, actualizaciones y progresando, sostener ese progreso e ir incorporando los avances que imponen las nuevas tecnologías.

El Sureño: ¿Y en este punto también volvemos a la falta de contar con un presupuesto aprobado?

María del Carmen Battaini: Es verdad. Por eso lo tenemos que hacer por Juzgado, a través de pruebas pilotos, pero la verdad que la buena voluntad, tanto de los empleados como las ganas de los abogados de poder tener este sistema, ayuda mucho. Porque a veces con nada se puede hacer mucho, no todo, pero mucho.

El Sureño: ¿Y con esto también se encarará una reforma a los códigos de procedimiento?

María del Carmen Battaini: Se está trabajando sobre la reforma de los códigos. Lo ideal sería la modificación integral de los ordenamientos procesales. La modificación de los procedimientos lleva a tener que hacer estudios muy puntuales, muy precisos, porque no es solamente la fría letra de la ley, también hay que adecuarla a las realidades sociales, actuales y reales de la provincia. Entonces lo que se necesita es un estudio pormenorizado, que se está haciendo. Obviamente, cada juez, cada secretario, cada funcionario está colaborando en el tema. Agregamos trabajo al trabajo para poder hacerlo.

El Sureño: ¿Considera que no se deberían hacer parches?

María del Carmen Battaini: Lo ideal es hacer una reforma integral. Con los parches siempre se corre el riesgo de generar normas que no tengan coherencia y que se contrapongan. Este es un tema complejo sobre el cual no es fácil legislar. Por lo pronto, se está haciendo algo y de hecho se está trabajando sobre experiencias puntuales. La jurisprudencia siempre es el punto de partida de la modificación de la ley.

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