La batalla del Perrando contra la gripe A

La batalla del Perrando contra la gripe A
El principal hospital de la provincia llegó a atender 200 pacientes con síntomas gripales a diario, ahora se explica cómo y con qué recursos se actuó, cuántos profesionales resultaron afectados y cuáles son los preparativos para afrontar un potencial rebrote.
La proeza de una institución médica de referencia regional, la escasez de enfermeros, los próximos desafíos y previsiones por el dengue, en un diálogo que el director José Luis Meiriño sostuvo con NORTE.

En uno de los momentos de mayor demanda, el hospital Julio C. Perrando recibió a 200 personas con síntomas febriles en un solo día pero en las últimas semanas esa cifra no supera las 40 a 50 consultas diarias.

Hay pacientes con gripe estacional, otros afectados con el virus H1 N1, algunos con resfríos, neumonía u otras afecciones respiratorias.

Por el aumento en la circulación de gripe A y la demora en la respuesta de las muestras enviadas al Malbrán, la medicación se extendió hasta llegar a un tercio de los atendidos en la guardia.

"Tuvimos internaciones graves por neumonía, todas fueron atendidas eficientemente y sólo tuvimos dos casos delicados de embarazadas con programación de cesárea, ahora tanto ellas como sus bebés están saludables", precisó a NORTE el director del hospital, José Luis Meiriño.

La observación de la experiencia mexicana sirvió al plantel local para el diseño de un protocolo propio en respuesta al nuevo virus.

Las medidas llegaron a adelantarse a definiciones de Buenos Aires.

Separar pacientes con síntomas gripales, internación de casos severos en Terapia Intermedia para evitar un contacto con otros internados de Terapia Intensiva y habilitar un sector diferenciado para consultas, con doctores y enfermeros especializados fueron algunos de los cambios.

El tratamiento a los pacientes con gripe A también fue acordado por el plantel médico del Perrando, que luego fue transmitido a los hospitales del interior.

"El equipo se reúne todos los días a las 11, para discutir los casos; así es más fácil subsanar dificultades", subraya el funcionario.

Bajas en filas propias

El personal de salud integra el grupo de riesgo y como en los grandes centros urbanizados donde el nuevo virus llegó primero, en el Chaco también hubo médicos y enfermeros que contrajeron gripe.

El mismo Ernesto Iliovich tuvo gripe A. El médico a cargo del comité de crisis del hospital y de transmitir a sus pares del interior cuanto acuerdo se daba entre pares, es uno más de los caídos en combate.

Unos 13 casos en total -entre médicos, residentes y enfermeros- de ese centro también enfermaron durante la emergencia. Son parte de los números previsibles dentro de la estadística.

Muchos de ellos atendían pacientes mañana, tarde y noche, sábados, domingos y feriados en plena crisis y mientras las autoridades aconsejaban a la población recluirse en casa. Como la mayoría no pudo tomarse vacaciones en verano por el dengue, tampoco lo hizo en invierno, porque se le pidió colaborar.

Ahora tienen muchos días acumulados y el hospital demanda de la misma cantidad de recursos humanos.

"Tenemos que darles las vacaciones pero nos quedamos sin personal, ahora la dificultad es cómo hago para suplirlo porque hay escasez de enfermeros; hace poco hicimos una convocatoria para incorporar nuevos pero solo vinieron 15 con título, no hay enfermeros", se lamenta Meiriño.

Después del pico

Consultado sobre cómo seguirá la situación después del descenso en el registro de casos, el urólogo y especialista en medicina laboral afirma sin rodeos: "Tenemos que esperar, (el virus) no desapareció sino que quedó ahí y no sabemos lo que va a pasar. Puede seguir bajando o hacer un pico, no tenemos certezas, pero con seguridad, no queremos que nos encuentre desprevenidos".

Además recomienda a la gente seguir cuidándose ahora, a pesar de retomar su ritmo habitual, ir al cine o al teatro "porque también está latente lo del dengue que no lo descuidamos, todos los días cuando nos reunimos para discutir los casos por gripe, también analizamos lo que se viene con el dengue, sabemos que termina esto y vamos a seguir con eso".

Por último el funcionario subraya lo que ya pocos desconocen: cualquier mal no afecta por igual a una persona saludable, con buena alimentación, hábitos y condiciones de vivienda dignos que a otra que los carece.

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