La batalla electoral se traslada al Congreso

Por Martín Dinatale

A todo o nada. Contra reloj. Contando voto por voto. Dos maratónicas sesiones y un resultado en el que el Gobierno apostará fuerte por su futuro. Será una semana de tensiones, de negociaciones, de victorias y derrotas. El Congreso será el escenario elegido para dar la batalla. La antesala de la pelea electoral se desatará desde hoy en la Cámara de Diputados y se trasladará inmediatamente al Senado para que el oficialismo intente convertir en ley el nuevo sueño kirchnerista: adelantar al 28 de junio las elecciones legislativas que estaban previstas para octubre.

El Congreso vuelve a la escena política. Luego del debate por las retenciones del campo, el oficialismo y la oposición se enfrentarán ahora para poner en marcha el nuevo plan del Gobierno de unificar todas las elecciones en todo el país.

Si bien en el oficialismo aseguran que cuentan con los números suficientes de votos para aprobar el proyecto de ley de reforma al código electoral con una mayoría absoluta de los miembros de cada cámara, la tarea no será nada sencilla.

En Diputados comienza desde mañana el debate en comisión y la intención del oficialismo es tratar el tema el miércoles en el recinto. La oposición no logra aun arañar siquiera los 129 votos necesarios para rechazar la propuesta oficial. En el mejor de los casos aseguran contar con 117 votos para dar pelea al PJ. Sólo un nuevo éxodo kirchnerista podría modifica ese número. Además, la oposición está dividida. Los hombres del Pro y del PJ disidentes no logran unificar posiciones con los radicales y con la Coalición Cívica. Será de todas maneras una batalla dura la del oficialismo, la tarea de mantener unida y sin autocríticas a su tropa.

En el Senado la mayoría parecería ser más sencilla de obtener por parte del PJ. Pero Igual habrá debate intenso. La Casa Rosada quiere que el proyecto se apruebe el viernes pero los caciques peronistas del Senado no creen esto sea posible. Habrá pase de facturas y reproches en el Senado de los fantasmas, en el Senado donde el peronismo perdió la batalla por las retenciones en manos de Julio Cobos. El peronismo dice tener allí los votos suficientes pero puede haber nuevos tembladerales políticos como una postura crítica de Carlos Reutemann o Juan Carlos Romero. Nada nuevo. Pero otro tembladeral al fin.

Sin quererlo el Congreso dejó de ser una "escribanía" y empezó a recuperar un peldaño importante en la política, aquel escalón que la historia le había quitado.

Será también una semana de definiciones político-partidarias. El peronismo bonaerense reforzará el operativo clamor para que Néstor Kirchner sea ungido candidato a diputado nacional. Se reúne hoy la mes de conducción del PJ bonaerense. No se oficializará la candidatura del ex presidente porque en el PJ quieren que crezca la pelea entre los justicialistas disidentes Felipe Solá y Francisco De Narváez antes de mover una ficha. Estos peronistas disidentes no logran ponerse de acuerdo en el armado de las listas y el kirchnerismo usará ese debate para intentar llevar agua para su molino.

El campo vuelve mañana a la mesa de las negociaciones con el Gobierno. No hay expectativas de avances en esa negociación. Más bien hay demasiado pesimismo y muchos productores que esperan a la vera de las rutas para volver a la protesta si no hay señales de acuerdo de parte de la Casa Rosada.

¿Y la presidenta Cristina Kirchner? Llegará hoy de El Calafate, enviará el proyecto de adelanto de elecciones al Parlamento y el miércoles por la noche partirá rumbo a San Pablo donde la espera Lula Da Silva y un amplio número de empresarios para discutir estrategias de cara la crisis económica mundial. La Presidenta estará, así, lejos del Congreso y cerca de la agenda internacional. Es decir, estará en el lugar que más cómoda se siente cuando está lejos de casa.

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