Batalla campal en marcha contra la cumbre de OTAN.

25 mil policías franceses y alemanes a cargo de la seguridad de la cumbre intentaron frenar las protestas.
ESTRASBURGO, Francia (AFP).- Las violentas protestas contra la cumbre de la OTAN en una sitiada Estrasburgo, en el este de Francia, dejaron ayer un hotel incendiado, una capilla saqueada, heridos y detenidos, al cabo de múltiples enfrentamientos entre militantes y la policía francesa.

Un grupo de Black Blocks (movimientos antiglobalización) dio un giro de extrema agresividad a la manifestación internacional contra la cumbre de la Alianza Atlántica en la que participaron entre 10.000 y 30.000 manifestantes, según la prefectura y los organizadores, respectivamente.

Los incidentes dejaron "una decena de heridos leves entre los manifestantes", continuó la prefectura, agregando que "varios" militantes fueron detenidos. Por su parte, el equipo legal de los militantes anti OTAN informó sobre 20 heridos, uno de ellos hospitalizado.

Con pasamontañas y armados con barras de hierro, unos cien manifestantes muy violentos atacaron e incendiaron un hotel de la cadena Ibis, una capilla, una farmacia, un puesto de policía desocupado y las oficinas vacías de la oficina de turismo cerca de la frontera franco-alemana, junto al puente de

Europa sobre el Rin.

El incendio destrozó por completo la planta baja del hotel donde los bomberos lograron intervenir antes de que el fuego se propagase a los pisos superiores en este hotel de 78 habitaciones.

Según la prefectura, entre los manifestantes había unos 1.000 "particularmente violentos", y los organizadores de la marcha "mostraron su voluntad de separarse de los autores de los actos de violencia", por lo que el recorrido previsto fue recortado.

Unos 7.000 manifestantes que venían de la vecina Alemania fueron retenidos en el sector de Kehl, ciudad fronteriza de Estrasburgo, por las fuerzas de seguridad germanas, agregó la prefectura en un comunicado.

Las fuerzas del orden, posicionadas en la zona, cargaron y rechazaron a los manifestantes con cañones de agua y gases lacrimógenos, dejando una espesa cortina de humo negro.

En las calles de Estrasburgo el escenario, tras horas de enfrentamientos, era de caos, con piedras, restos de barricadas, vidrios rotos y fragmentos de granadas de gas que dejaban un fuerte olor en el aire.

La tensión había subido lentamente desde la madrugada, y antes del amanecer la policía detuvo en las afueras de Estrasburgo a 25 militantes que pretendían llegar al centro de la ciudad, según la prefectura.

Comentá la nota