Basural: La Provincia advierte del “grave riesgo sanitario” que están expuestos los recicladores

0223.com.ar tuvo acceso exclusivo a un informe elaborado durante el pasado mes de marzo por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible bonaerense. En el texto, se advirtió sobre el “grave riesgo sanitario” que están expuestos los recicladores en el colmatado basural de Mar del Plata y también se propusieron medidas para paliar esta situación.
"GRAVE RIESGO SANITARIO"

En la documentación, que está rubricada por el Director Provincial de Residuos Oscar Taborda, se indica que “se ha observado la existencia de un precario asentamiento de personas a lo largo de uno de los caminos de acceso al predio (camino lindante con el terreno denominado ‘ex Venturino’), como también la presencia directa de personas en el frente de descarga de residuos”.

Y se puntualiza que “esta última situación constituye un grave riesgo para los recuperadores informales dada la actividad de circulación y de descarga de camiones recolectores como también el movimiento de equipos pesados (compactador, topadora, pala cargadora, excacadora hidráulica). Asimismo la actividad de resolver residuos para obtener elementos de valor (y eventualmente restos de alimentos) constituye un grave riesgo sanitario para tales personas”.

MEDIDAS DESOÍDAS

A su vez, el gobierno bonaerense propuso medidas para el corto y largo plazo con el fin de revertir esta situación de los recicladores marplatenses y poder dar otro tipo de ocupación a las familias que viven de esta actividad.

En tal sentido, Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible le reclamó al Ejecutivo Comunal:

-Conocer cantidad y tipología de las personas que se dedican al cirujeo.

-Evitar que los niños realicen estas tareas “denigrantes”.

-Intervención del sector público para proteger a las personas (principalmente a los niños), en cuanto a salud, higiene, seguridad personal y atenuar las condiciones laborales de “explotación”.

-Analizar sus problemas actuales y expectativas.

-Conocer los tipos de residuos sólidos urbanos que se recuperan, circuitos informales de comercialización, precios, cadena de comercialización.

-Diseñar un programa para corregir y atenuar los aspectos actuales más críticos de las actividades de recuperación informal (este programa tendrá vigencia solamente en el lapso hasta que se logre la reinserción social de esta población y su auto-sustento mediante “tareas dignas no vinculadas con los residuos”).

-Crear fuentes de trabajo alternativas, en lo posible desvinculadas totalmente con el cirujeo. Como ejemplos de tareas elementales dignas que permitan el auto-sustento del grupo familiar, pueden citarse: cultivo de tierra, cría de animales de granja, capacitación para la realización de tareas de carpintería y albañilería.

-Capacitar a los jóvenes en estas u otras tareas de utilidad para la comunidad, a los fines de lograr su desarrollo personal y para salir del círculo vicioso de la marginalidad.

-De brindarse una asistencia social mediante un pago mensual, dicho dinero debe entregarse únicamente luego de una contraprestación laboral del asistido, a fin de recomponer la cultura del trabajo y la responsabilidad individual. Como ejemplo de tareas comunitarias en las cuales esta población marginal puede ser ocupada, se mencionan: desmalezado de plazas y parques, mantenimiento de calles y caminos suburbanos y rurales, podas de árboles, desobstrucción de cunetas y alcantarillas, reparación de carteles y elementos de señalización vial, otras tareas de necesidad del Municipio y para las cuales se requiera de mano de obra no calificada.

-Informar a los más jóvenes acerca de los riesgos sanitarios del cirujeo, a fin de evitar la vuelta a esta actividad.

SIN RESPUESTAS

Al transcurrir nueve meses del documento confeccionado por la Provincia de Buenos Aires, la única respuesta del gobierno municipal ha sido que los recuperadores sigan arriesgando sus vidas entre los camiones y los residuos en el colapsado basurero.

En una de sus publicaciones, el conocido sanitarista, Dr. Rogelio Trelles, aseveró que “la conocida práctica de recuperar informalmente residuos tiene su origen en la degradación de las condiciones económicas y culturales de la población que se ve obligada a recurrir a esta actividad como medio básico y central de subsistencia del grupo familiar”.

A reglón seguido, remarcó que “es obligación de las autoridades municipales y provinciales adoptar las medidas necesarias como para dar capacitación y una ocupación digna a este grupo de personas. La necesidad de dar sustento a la población desocupada, de ninguna manera puede ser cubierta fomentando o aún siquiera consintiendo las actividades de cirujeo”.

Además, destacó que “la población que revuelve basura está sometida a condiciones infrahumanas y condiciones inadmisibles de seguridad social, sanitaria y laboral. Por lo tanto, los que sobreviven o trabajan en esta actividad, van perdiendo muchos aspectos de la convivencia humana, se van haciendo indiferentes a muchas circunstancias de la vida y se van marginando a tal punto que de continuar en esta actividad, resultará muy difícil que ellos o sus descendientes tengan la posibilidad de reinsertarse en la sociedad”.

Si bien estas publicaciones del Dr. Trelles fueron realizadas hace más de 30 años, cobran vigencia en el Partido de General Pueyrredon.

Sin programas públicos a los que integrarse formalmente en el desarrollo de sus actividades, los recuperadores han sido desplazados a la marginalidad social.

Los gobiernos municipales, incluido este primer año de la gestión Pulti, han protegido más los jugosos intereses de la empresa de recolección de residuos y de los dueños de los cotizados predios linderos del colmatado basurero que a las humildes personas que subsisten con el producto de la basura en su esforzado trabajo diario.

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