Basural en el campo Rossi

En envíos anteriores venimos denunciando la existencia de un basural a cielo abierto en el "campito Rosi" en la localidad de Villa de Mayo, partido de Malvinas Argentinas. En este "campito" muchos niños y jóvenes juegan al futbol y se divierten inocentemente en un foco de infección que les puede provocar muchisimas enfermedades.
La basura puede ser la causa principal de más de cuarenta enfermedades que se detectan a diario en los centros de atención primaria del conurbano bonaerense. La existencia de alrededor de un centenar de basurales ilegales -dispersos en distintos lugares del cordón industrial- constituye un peligroso foco de infección y de propagación de numerosas epidemias.

Existen más de 40 enfermedades cuya causa principal puede ser la gran cantidad de desechos que se arrojan desaprensivamente en baldíos, ríos y arroyos. Ascorinacis, brucelosis, dengue, hepatitis vírica, toxoplasmosis, fiebre tifoidea, poliomielitis, son algunas de las patologías que se registran en las unidades sanitarias del Gran Buenos Aires, y que están directamente relacionadas con la basura.

El círculo comienza primero por el deterioro del suelo debido a la falta de tratamiento de los residuos que se depositan en forma irregular, y continúa con la contaminación de las napas subterráneas de las que se surte una importante franja de la población que no cuenta con agua potable. Además, la quema de basura, que se realiza regularmente en esos terrenos, provoca serias consecuencias sobre el aire que respiramos: los gases que despide la combustión de los residuos. en algunos casos, pueden tener componentes peligrosos que causan gravísimos daños a la salud. Finalmente son los habitantes de las zonas aledañas a los basurales los que más sufren las consecuencias dañinas de esta disposición que puede ser la causa origen de más de 40 enfermedades de distintas características.

La transmisión de las infecciones puede efectuarse de diversas maneras: el contacto directo con los desechos, o por vía indirecta a través de los vectores o transmisores más comunes como son las moscas, mosquitos, las ratas o los perros que viven en las zonas de basurales. Estas enfermedades transmitidas por animales, virus o insectos se denominan zoonosis y se dividen en dos tipos: parasitosis internas y ectoparasitosis. Entre las primeras se encuentran la ascariasis, amibiasis, cólera, salmonella, teniasis ygiardiasis, entre otras, cuyos principales síntomas se manifiestan a través de alteraciones en el ritmo defecatorio, astenia (decaimiento), dolores abdominales, diarrea, deshidratación y trastornos y disminución de la agudeza visual.

Las ectoparasitosis - o parasitosis ex-ternas-, como son la forunculosis, piodermitis, yescabiosis (sarna), son las más comunes y están vinculadas directamente con la actividad de los basurales. Generalmente, los más afectados son los menores que, aunque no vayan a los terrenos infectados, mantienen un contacto directo con los animales que van a alimentarse a los vertederos ilegales de residuos.

También los basurales fueron el origen de una epidemia de dengue. Allí se arrojaron cientos de cubiertas de automóvil en desuso que al acumular las aguas de lluvia y humedad propiciaron la concentración de mosquitos, principales reservorios -junto con el hombre-, de este virus.

Frente a esta crítica situación, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires sancionó una ley que castiga severamente a los que arrojan residuos en forma desaprensiva en lugares no autorizados. Lamentablemente los controles son nulos o escasos.

La erradicación definitiva de los basurales es aún una asignatura pendiente, y significaría, por otra parte, un importan te avance en la conciencia social de los habitantes de Buenos Aires en beneficio de la salud y preservación del medio ambiente

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