La basura está en problemas

El proyecto GIRSU funciona en el mundo pero en Neuquén la discusión viene con una demora de treinta años.

Mientras en otros países desarrollados el tratamiento de los residuos urbanos es una política de estado desde hace décadas, en Argentina las modas siempre parecen llegar tarde. Más aún en Neuquén, en la provincia clave por Vaca Muerta, donde hace más de 30 años se quiere impulsar la construcción de una planta de tratamiento regional acorde a las normas GIRSU. El gobierno provincial avanzó en firmar convenio con varios de los 12 municipios involucrados del Alto Valle y la Confluencia, de manera de hacer presión para obtener un crédito de u$s 45 millones del BID. La partida estaba en el presupuesto nacional, pero, como se sabe, los tiempos burocráticos son largos. El proyecto ya tiene un terreno de 51 hectáreas en la meseta de Centenario. El Concejo Deliberante pidió un informe de impacto ambiental y ADI-NQN licitó los proyectos. La instalación de la planta esconde detrás una discusión de cartel, donde el gobierno en retirada del quiroguismo impulsó la ampliación del complejo Ambiental Neuquén concesionado a las firmas Tecsan SA-Cliba SA, pero al parecer Provincia quiere empezar “de cero” la construcción de esa planta en Centenario. La historia detrás del negocio de la basura es larga. En 2012, la Cámara de Comercio Internacional del Mercosur había firmado un convenio con el intendente electo Javier Bertoldi para construir esa estructura, “a costo cero” para la comuna. La idea era vender la basura reciclada a Europa a unos 320 euros la tonelada, con una inversión de u$s 14 millones. De ese proyecto nunca se supo más nada. Ahora es el turno del BID, y si se sigue la regla de la decepción política, tal vez tampoco termine en algo concreto.

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