Basura y desperdicios en las esquinas de Claypole

Basura y desperdicios en las esquinas de Claypole
Los vecinos argumentan que gran parte de Claypole se encuentra en "estado de abandono" y que la mayoría de las calles de tierra se convirtieron en un lugar para "acumular desechos". Además, señalaron que "la falta de limpieza y barrido van creando montañas de basura" y que es "imposible convivir con el olor nauseabundo".
Los reclamos se repiten en cada cuadra del barrio de Claypole debido a la gran cantidad de residuos que se acumulan en las esquinas. Papeles, botellas, pañales y hasta cartones o gomas de autos forman parte de la decoración de las calles Félix Lora y Román Bravo Sur, la intersección de la reconocida arteria Monjitas y el cruce de San Francisco de Asís y Alsina en la parte Sur.

Según señalaron a Info Región, los residentes se dedican a sacar fotos todos los días para mostrarle a las autoridades cómo crece de manera permanente la pila de desechos que empieza siendo de dos o tres papeles y se convierte en un pequeño basural difícil de erradicar.

"La mugre en esta esquina es constante", señaló Rosa Alegre, vecina que vive a diez metros de Félix Lora y Román Bravo Sur. "Cada mañana los residuos son más y cuando vemos que desde el municipio no van a venir ni a pasar una escoba, nosotros mismos tenemos que limpiar de a poco para que esto no se convierta en un foco de infección", contó la mujer.

En los tres barrios sufren la misma problemática: calles de tierra que nunca fueron asfaltadas pese al permanente pedido de que se revierta la situación.

"El tema de la mugre en nuestra localidad es realmente importante. A veces son los propios vecinos que arrojan a la calle los desperdicios porque los recolectores no pasan y no quieren quedarse con la mugre frente a sus casas, ya que pueden traer enfermedades y otra veces viene gente de otro lugar con carros y vehículos y tiran todo acá", contó Juan Sierra, que también vive en el barrio.

Además, a raíz de la falta de la red de conexiones cloacales, los residentes manifestaron que "por costumbre se arroja a la vía pública aguas servidas" y que sumado a la mugre y desperdicios abandonados en las esquinas, "el olor es insoportable".

"Pretendemos que haya mayor control tanto en la limpieza como en la recolección y en los servicios como las cloacas, que es algo fundamental en los barrios. No queremos que nuestros chicos se enfermen a raíz del descuido y abandono", indicó Alegre.

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