Basualdistas se pelean por cargo.

La polémica por la salida de Enrique Castro del bloque basualdista tuvo ayer su segundo capítulo. A las fuertes diferencias por el armado electoral, se sumó una fuerte puja interna por un cargo clave: el de vicepresidente segundo de la Cámara de Diputados. El legislador fue elegido para ese lugar antes de irse, pero ayer sus ex compañeros salieron a pedirle que renuncie. Sostienen que le corresponde a la primera minoría legislativa que él ya no integra. Castro dijo que no piensa dar un paso al costado.
El cargo en disputa es clave, ya que se trata del cuarto en la línea de mando después del gobernador, el vicegobernador y el vice primero de Diputados. Y puede reemplazar a cualquiera de ellos ante ausencia o fallecimiento.

"Por una cuestión ética, tiene que renunciar como vicepresidente segundo", lanzó la presidenta del bloque, Lucía Sánchez. Castro contestó: "yo no pienso renunciar, ya juré y no se puede andar cambiando así como así".

Sánchez y sus compañeros Armando Campos y José Gazzé se toman de lo que es una tradición en el recinto: el cargo siempre queda en manos de la primera minoría. Sánchez recordó que Castro fue elegido cuando estaba dentro del bloque e insistió en que ahora "debería dejar (el puesto) a disponibilidad del basualdismo".

Según Castro, "yo colaboré a que el basualdismo sea la primera minoría, me pregunto cuánto se ensuciaron ellos los zapatos en la campaña". Sánchez no se quedó atrás: rogó que "la Semana Santa lo haga reflexionar" y aseguró que "yo soy una militante de la juventud que pateó la calle mucho más que él".

Mientras la disputa continúa, Castro se mantiene en la línea kirchnerista y aún no define qué hará para las próximas elecciones. Ayer no descartó irse del basualdismo por su rol opositor y en su entorno aseguraron que mantuvo algunas charlas con Mauricio Ibarra, aunque no hay nada cerrado porque el rawsino también es un crítico al gobierno nacional. En el ibarrismo ven con buenos ojos un potencial apoyo del líder del gremio de los camioneros, porque dicen que es una pata sindical que hasta ahora no tienen.

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