Basta de mercantilismo

Escribe la columnista interactiva Fabiana Marcela Ertola, acerca de la "tasa de uso" y otros parámetros utilizados por la ministra de Salud, Cristina Uría, para hablar de la instalación de un aparato de radioterapia en Bariloche, cuya solicitud no es nueva. Hace seis años, recuerda, Icare anunció que ya estaba esbozado el proyecto arquitectónico, que ya se contaba con el estudio de prefactibilidad económico necesario y que el servicio podría funcionar a los valores estándares que se manejaban en el país.
Basta de mercantilismo en la salud

Escribe Fabiana Marcela Értola

Desgraciadamente parece que las formas mercantiles de resolver problemas humanos continúan imperando en las políticas de la provincia.

Resulta increíble escuchar a la ministra de Salud, Cristina Uría hablar de "tasa de uso" y "amortización de costos" cuando se trata de instalar en San Carlos de Bariloche un aparato de radioterapia para enfermos de Cáncer, cuya solicitud no es nueva.

Hace ya ni más ni menos que 6 años, que Alberto Icare anunciaba su "pronta instalación " en el discurso de renovación de su mandato (Diario Rio Negro, 14/12/03) Según se informaba en esa misma nota, ya estaba esbozado el proyecto arquitectónico que sería incluido en la obra de remodelación edilicia del nosocomio barilochense. Se declaraba también allí, que ya se contaba con el estudio de prefactibilidad económico necesario y que el servicio podría funcionar a los valores estándares que se manejaban en el país. Decía el ingeniero nuclear Gho: "El estudio nos permitió hacer un buena proyección de la prestación y los números cierran" A dicho proyecto sólo le faltaban los aportes de la provincia.

Resulta entonces doblemente increíble que mientras en San Carlos de Bariloche se produce tecnología de primera generación para el tratamiento de los pacientes oncológicos, éstos deban desplazarse a más de 500 kilómetros para recibir el tratamiento correspondiente en el Alto Valle.

Por otro lado, los ciudadanos ya contamos con estadísticas. Sabemos que el problema es serio. El padecimiento ha aumentado ostensiblemente: 1 de cada 8 mujeres -por ejemplo- sufre de cáncer de mama, a los que deben sumarse los restantes tipos de cáncer. Esto se complementa con nuestra propia percepción. Quien ha tenido un pariente o un amigo con esta terrible enfermedad , sabe de muy buena fuente que esto es así . Tan sólo basta escuchar a los médicos especialistas para acercarse a esa realidad. El médico oncólogo Dr Antonio Antón ha sido más que elocuente al respecto en sus recientes dichos públicos.

Queda entonces claro que no pueden sólo contabilizarse los enfermos del Hospital Zonal, como sostiene su directora Susana Rodríguez. Los pacientes –muchos de ellos del Ipross- no son atendidos tan sólo por el Hospital. A ellos deben sumarse los de todas las localidades de su zona de influencia : Bolsón, Villa La Angostura, Esquel, etc

Por lo tanto resulta aún más que lamentable, -ya que se sopesan números- que el gobierno no evalúe el costo que significa también para el Ipross garantizar la atención de sus pacientes en Gral Roca o Cipolletti. Esperemos realmente, que esto no signifique la presencia de un nuevo caso "Flavors" de corrupción, esta vez en el servicio de salud.

Por tal razón, frente a los funcionarios que no titubean en someter a la salud de la población bajo el esquema "costo-beneficio" es interesante el petitorio que se encuentra circulando en Bariloche y solicita la pronta instalación del servicio de radioterapia que probablemente cueste menos que las campañas políticas -mal que le pese al a Ministra de Salud-

Siendo una necesidad de la población y un derecho colectivo protegido por los pactos internacionales de derechos Humanos que en nuestro país tienen jerarquía Constitucional, es importante que los barilochenses utilicemos todas las herramientas que tenemos y nos sirven para reclamar . No vendría mal peticionar ante el Defensor del Pueblo de Bariloche y ante la Defensoría del Pueblo de la Provincia, sin descartar la Defensoría de la Nación, porque pareciera que a nuestra democracia de "baja intensidad" hay que pegarle unos "cuantos zamarreos" para que se activen los derechos de los ciudadanos y éstos no queden tan sólo en el papel.

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