"Las bases en Colombia pueden ser muy contraproducentes"

Para este académico hay un déficit de democracia tanto en Venezuela como en Colombia.
Para Jerel Rosati, experto en política exterior norteamericana de la Universidad de South Carolina, "las bases militares en Colombia no son el principal problema que tiene la región".

Cree que el conflicto entre Venezuela y Colombia no opone dos modelos de democracia sino un conjunto de déficit que las democracias arrastran y que se manifiestan, por igual, en ambos países: escaso respeto por las leyes, debilidad institucional, pronunciada desigualdad social, lesiones a los derechos humanos, presidencias con vocaciones hegemónicas y pretensiones de perpetuación, problemas de los estados nacionales para controlar civilizadamente sus territorios.

Rosati es autor de uno de los libros universitarios mas consultados sobre la política exterior de los Estados Unidos ("The Politics of United States Foreign Policy") y estuvo las dos últimas semanas en Buenos Aires dictando un seminario sobre el tema, invitado por la Fundación Fulbright y la Universidad de San Andrés.

La situación creada a partir del anuncio de este nuevo acuerdo de cooperación militar entre Colombia y los EE.UU. debe ser analizada, a juicio de Rosati, en el marco del fracaso del Plan Colombia.

"La Administración Obama se enfrenta con el mismo dilema que tuvieron las administraciones precedentes, tanto republicanas como demócratas: cómo hacer compatible el objetivo de la lucha contra la droga y la guerrilla radical con el de promover la democracia y los derechos humanos en ese país", dijo

"Para lo primero, se puede entender que la mayor presencia estadounidense tiene como fin brindar apoyo militar y político al gobierno de Uribe, fomentar una mayor estabilidad interna, permitirle ejercer un mayor control en más regiones de su territorio..."

"Pero para lo segundo -agrega-, esta mayor presencia militar puede ser muy contraproducente; sobre todo, teniendo en cuenta además sus repercusiones regionales: genera una inquietud en los países del área y le da más argumentos a (Hugo) Chávez para insistir en su representación de ser el principal defensor de la tradición populista que habla contra los Estados Unidos, el ejercicio del poder estadounidense y el imperialismo, oponerse a los acuerdos de libre mercado y supuestamente resolver así las desigualdades de la sociedad".

Lo cierto, concluye Rosati, es que "pese a la ingente ayuda económica suministrada a Colombia (alrededor de mil millones de dólares anuales de asistencia, por lo cual es el cuarto o quinto mayor receptor de ayuda externa estadounidense y sin dudas, el mayor en Latinoamérica), el país es un caos".

"Los Estados Unidos -afirma el académico- han hecho muy poco para remediarlo, y muchas de sus políticas han exacerbado la situación. La presencia de más tropas de los Estados Unidos y la instalación de bases seguramente acentuarán las políticas agresivas y represivas".

Comentá la nota