La base (opositora) está

“Ya está armado el núcleo del frente opositor”, anunciaron Elisa Carrió y Gerardo Morales junto a sus referentes en la provincia. Al espacio se incorporaría López Murphy, pese a la resistencia de integrantes de la CC y del PS, la otra pata de la alianza.
Con el objetivo de instalarse como la primera fuerza de la oposición, los titulares de la Coalición Cívica y del radicalismo, Elisa Carrió y Gerardo Morales, plantaron en la provincia de Buenos Aires la bandera de su alianza electoral. Acompañados por los presidentes de ambos partidos en el distrito más grande del país, Margarita Stolbizer y Daniel Salvador, realizaron una conferencia de prensa para anunciar que “ya está armado el núcleo del frente opositor” y que avanzan hacia la confección de listas conjuntas para las legislativas de octubre. En el acuerdo está incluido el socialismo de Rubén Giustiniani –aunque en la provincia el sector mayoritario apoya al kirchnerismo– y los intendentes referenciados en Julio Cobos. Lentamente, se incorporaría el espacio que conduce Ricardo López Murphy, a pesar de las resistencias de algunos integrantes de la CC y del PS.

La conferencia de ayer fue una forma de subsanar la ausencia de los máximos referentes bonaerenses de la UCR y la CC en la presentación realizada el sábado en Mar del Plata. Antes del acto, los cuatro jefes partidarios mantuvieron un encuentro a puertas cerradas en el que pulieron diferencias y definieron la creación de un “comité de campaña”. Desde el radicalismo, Morales transmitió su malestar por algunos comentarios de Stolbizer sobre la situación de la UCR en la provincia. Le pidió que ahora que está en otro partido no se meta en la puja que él mantiene con los dirigentes históricos Leopoldo Moreau y Federico Storani.

“La verdad es que ahora me siento aliviada”, le dijo Stolbizer a Página/12, al terminar el encuentro, celebrando que ya no participa de la pelea entre los radicales. La interna bonaerense en la UCR será el mayor escollo que deberá sortear la nueva alianza. Durante la conferencia, Salvador ratificó que llamará a elecciones para el tercer fin de semana de mayo y allí se definirán los candidatos que luego el radicalismo llevará en el frente con la CC. Sin embargo, Moreau y, en menor medida, Storani rechazan compartir una lista con Stolbizer. Si no hay acuerdo, deberán medir fuerzas en las elecciones, donde los dos caciques tienen mayoría. Consciente de esa superioridad, Moreau le critica a Morales que la decisión de ir en un frente no fue tomada por los cuerpos orgánicos del partido, sino por la conducción nacional.

Desde el sector bonaerense que apoya el frente con la CC se preguntan con pragmatismo: “¿Cuál es la alternativa? ¿Ir solos?”. La respuesta llega desde el resultado de la UCR en la elección de 2007: el 5 por ciento de los votos, frente al 16,5 de la Coalición Cívica.

Sobre las negociaciones que Carrió mantiene con López Murphy –que le generan más de un problema con sus socios políticos y aún dentro de la CC–, la ex diputada sostuvo que muchas veces pensó “en forma absolutamente distinta” del ex ministro, pero aseguró que “nadie puede negar que es una persona honesta”. Tras denominarse “la verdadera oposición”, Carrió definió que no hay espacio en el frente para “el oficialismo disidente” u “oficialismo crítico”, donde ubicó al diputado peronista Felipe Solá o al senador santafesino Carlos Reutemann. La fundadora del ARI insistió en que existen sólo dos espacios –oposición y oficialismo– y que “en el medio hay pasajeros en tránsito, que están esperando en el aeropuerto dispuestos a ser el nuevo oficialismo”. Para la chaqueña, Solá, Reutemann y otros justicialistas “discuten la herencia del poskirchnerismo dentro del peronismo”.

De todas maneras, en la CC remarcan que ya hay una pata peronista en esa fuerza, la diputada Patricia Bullrich y el ex legislador Gerardo Conte Grand. “Las puertas están abiertas para los peronistas que quieran sumarse a este gran frente opositor”, remató Carrió, sin dar pistas sobre las virtuales incorporaciones. Al ser consultada por las coincidencias con la fallida alianza entre la UCR y el Frepaso, Lilita se encargó de marcar diferencias: “Nosotros nos tenemos confianza mutua, nos conocemos hace 20 años, no como la Alianza, que no se conocían y que se armó en tres meses”, argumentó Carrió, quien precisó que por eso el nuevo frente es una “re-unión, más que de una alianza partidocrática”.

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