¿Barrionuevo, entre los dirigentes políticos en la mira de la SIDE?

La noticia corrió como reguera de pólvora, es que justamente a través de la revista del mismo nombre, se conoció, según un informe de la editorial, que el sindicalista, diputado y actual aspirante a ocupar una banca en el senado de la nación por Catamarca Luis Barrionuevo, estaría siendo investigado, al igual que otros candidatos, por la oficina de inteligencia del Estado SIDE.
"Luis Barrionuevo comenzó a cuidar en extremo sus movimientos", precisa NOTICIAS. "Un emisario del Gobierno le comunicó hace poco: ‘Los muchachos tienen fotos tuyas con una mina... Y dicen que te portes bien si no querés que las usen'. El gastronómico, enfrentado con el matrimonio presidencial respondió: ‘No sé de qué me hablan'", aunque según Noticias, Barrionuevo "nunca admitirá" que efectivamente las fotografías llegaron a manos de Graciela Camaño. "Los agentes pretendían crearle un problema familiar" -precisa el artículo-,

Para NOTICIAS "así opera la SIDE en campaña", agregando "Cómo se usan $ 485 millones para sabotajes, aprietes seguimientos. El infiltrado de De Narváez y la foto de Barrionuevo".

"Miguel Ángel Toma, el ex jefe de la SIDE duhaldista, se lo advirtió a Francisco de Narváez en medio de un acto: "¿Ves a ese de allá al fondo? Es un ‘servicio’, cuidado. Trabaja en la base de la calle Billinghurst...".

"El candidato del PRO-peronismo quedó boquiabierto. "¿Lo conocés?", preguntó. Toma asintió, divertido. Y se acercó al agente para saludarlo con tono irónico: "¿Cómo te va? ¿Te acordás de mí?". El hombre sonrió incómodo, estrechó la mano de su ex jefe y minutos después se esfumó de la escena sin dejar rastro. Vestía jeans y camisa blanca, tenía más de 40 años, ojos marrones y cabellera escasa".

"Ocurrió en uno de los actos políticos que De Narváez y su equipo vienen protagonizando en la provincia de Buenos Aires, donde desafían a Néstor Kirchner. El agente había logrado infiltrarse en el sector vip, donde no más de cien personas en sus asientos –dirigentes, colaboradores, familiares– escuchaban a De Narváez y a los demás oradores. Estaba sentado en la última fila, cabizbajo, sin nadie a su lado. Y cuando desapareció, De Narváez quiso saber más: le explicaron que la "base Billinghurst" era una cueva de la SIDE en la esquina de esa calle y Juncal, en el barrio porteño de Recoleta. También le habían llamado la atención los fotógrafos de medios no identificados, más preocupados por capturar imágenes de algunos asistentes que del candidato dando su discurso. ¿Eran espías como el que acababan de descubrir? ¿Y los ruidos en su celular, que siempre se corta cuando habla con algún aliado de peso?", sintetiza el articulo que se desprende de una investigación de la revista, publicado hace unos días.

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