Barrionuevo denunció despidos, suspensiones y bajas en las reservas de la temporada

"Se nos han caído las reservas en un 40% para los meses de enero, febrero y marzo", afirmó en su paso por Mar del Plata, Luis Barrionuevo, Secretario General de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina, al referirse a la crisis económica mundial y sus efectos sobre nuestro país. El también titular de la CGT Azul y Blanca aseguró además que en los centros urbanos más importantes del país, "especialmente Capital, hay suspensiones porque se han caído entre el 40 y 30 % las ventas".
Estas declaraciones las hizo en el marco de la preinauguración del remodelado Hotel Sasso, que hasta el 16 del corriente es sede de la segunda reunión anual de la Unión Industrial de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines (UITA), de la cual están participando más de 40 representantes de los cinco continentes que forman parte del Comité Administrativo de esta entidad.

El análisis del momento que atraviesa el globo económicamente y las responsabilidades que recaen sobre Barak Obama como nuevo presidente de la máxima potencia mundial (Estados Unidos) fueron algunas de las cuestiones tratadas en el acto de apertura de esta reunión, realizado ayer en el nuevo hotel de la UTHGRA, y del cual también participó la dirigente local del gremio, Mercedes Morro.

El turismo sostenible, las multinacionales, el cambio climático y la utilización del biodisel son algunas de las temáticas a tratar en estar jornadas, donde Barrionuevo, sumó como fundamental y prioritario en su alocución de bienvenida a los presentes, "el problema de la alimentación".

"En este encuentro encomendamos a los políticos a que sean ellos los que manejen la política económica del planeta y no el sector financiero, que es lo que ha ocurrido, porque creo que hay una exageración en esta crisis. Se globalizaron los precios en el mundo".

Al respecto, el dirigente sindicalista remarcó que "esta crisis a nosotros nos va a afectar muchísimo como país, pero especialmente a los gastronómicos. Se nos han caído las reservas en un 40% para los meses de enero, febrero y marzo. Este era un sector generador de trabajo porque no hay máquinas sino personas que hacen sus labores y tributan"

"Ahora –agregó- estamos sufriendo suspensiones y despidos en los principales centros urbanos del país porque se han caído entre el 40 y 30 % las ventas"

Pese a su marcada diferencia ideológica con el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sobre quien piensa que "la hacen anunciar cosas y no sabe de todo lo que habla", Barrionuevo ve, en principio, como positivas algunas de las medidas anunciadas para palear la crisis en el sector turístico. "No las tengo muy en claro aún porque ayer (por el jueves) se lanzaron. Se que han dando créditos para el reequipamiento de los establecimientos de las Pymes, con cuotas que se paguen a través del banco. Son un par de medidas que creo pueden ir solucionando en esta coyuntura difícil en la que venimos viviendo y que no queremos que se caiga porque venimos creciendo desde hace años, cuando Eduardo Duhalde devaluó. Tenemos 100 mil trabajadores más desde el 2002. No queremos caernos como el sector de la construcción".

Por último, se refirió al estado actual de la CGT. "Queremos encontrar la unidad del movimiento obrero en un momento tan difícil" dijo, respecto al objetivo que desde su CGT Azul y Blanca, presenten lograr a corto plazo: "Acá tenemos que estar los tres sectores: la CGT, CTA y nuestra CGT, conformada por 56 gremios. Somos un grupo muy importante y tenemos un peso fundamental en lo que tienen que ver con la presencia del movimiento obrero. Entendemos que la CGT oficialista debe dejar de ser oficialista. Tenemos que reunirnos, que Moyano deje de ser Secretario General y yo también, para encontrar una figura que nos pueda contener a todos por igual y ver qué política acorde a los tiempos que vivimos podemos encontrar, con mesura y tranquilidad".

"Si no lo hacemos pronto –advirtió- marzo será un mes muy difícil en Argentina, porque recién ahí vamos a sentir el verdadero coletazo de lo que sucede en el mundo, que es un problema que nosotros ya teníamos instalado: la inflación, las suspensiones y despidos encubiertos, la inseguridad y la corrupción. Son temas a abordar en los cuales el movimiento obrero debe tener un rol fundamental".

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