Barrio Viajantes del Sur: ¿quién cobró los $2 millones que faltan?

Cerca de $2 millones "se han perdido" a medida que se construían las viviendas del barrio Viajantes del Sur. La obra, Segunda Etapa, se encuentra paralizada en estos momentos, debido a que el empresario encargado de la construcción asegura no haber cobrado los últimos certificados por un valor cercano a aquella cifra.
Los vecinos, en tanto, se quejan porque ven que sus casas están lejos de estar terminadas, aunque en algunos casos el avance de obra es de más del 70 por ciento.

El Instituto de la Vivienda había firmado un contrato con la Asociación Viajantes del Sur, que a su vez lo derivó al empresario Marcelo Astrada,, dueño de un empresa constructora, quien se hizo cargo de la obra.

El problema se originó cuando el constructor, quien presentaba los certificados en tiempo y forma, tuvo que cobrar: nunca vio el dinero. Después de varios meses sin percibir un peso, Astrada decidió reclamar en el Instituto de la Vivienda. Allí le dijeron que siete cheques por el valor de $1.994.000 fueron librados y cobrados por alguien en su momento.

Según informó el abogado del empresario, Mariano Petrelli, desde entonces se cortó el diálogo con el Instituto. "Hemos pedido información sobre los pagos pero nunca nos dieron la plata", se quejó el letrado esta mañana en nuestro programa radial.

Asimismo, aclaró que ya han presentado una denuncia penal porque creen que existió un delito y, en consecuencia, una malversación de fondos públicos. Además, recalcó que las firmas de su cliente, que supuestamente aparecen en los cheques, fueron falsificadas. "Es absurdo, no es necesario convocar a un perito calígrafo, cualquiera se da cuenta", sostuvo.

El abogado nombró al apoderado de Viajantes del Sur, Carlos Ferreira, como una de las personas que estaba habilitada para cobrar. "Mi cliente y Ferreira tenían una relación (sobrino y tío) hasta que se sintió defraudado y decidió hacer la presentación en la justicia", manifestó.

Nadie sabe hasta el momento quién cobró los siete cheques y la obra sigue parada.

"El miedo de mi cliente es no recuperar los $2 millones además, de que le impidan continuar con la obra", finalizó.

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