Barrio Uocra: algunos ya piensan en "meterse en las casas como están"

La empresa constructora a cargo de las obras argumenta que el Instituto de la Vivienda no envía los fondos necesarios. Más de 150 preadjudicatarios sufren una nueva frustración. Roberto D’Amico, titular del gremio, viaja a Buenos Aires para intentar destrabar el conflicto. De las 212 casas del barrio, sólo se han entregado 54.
Más de 150 adjudicatarios del demorado barrio Uocra viven, en estas horas, una situación angustiante. Hartos por una nueva paralización de los trabajos en sus viviendas, salieron a hacer público el problema que los afecta. La demora en la entrega de las 158 viviendas que restan para completar el núcleo habitacional derivó en un nuevo conflicto en las últimas horas. Esta vez, la paciencia de los afectados se agotó porque los trabajos que estaban en marcha "volvieron a paralizarse", según denunciaron.

"Ya no sabemos qué camino seguir. A nadie le gusta que le cuelguen el cartelito de usurpador, pero ya hay gente que está pensando en meterse en las casas como sea. Uno los entiende, porque hay casos que ganan 1.500 pesos de sueldo y siguen pagando un alquiler de 800, mientras ya tienen su vivienda paga". Marcelo Aguirre, uno de los "afortunados" que ya recibió su casa, expresó el malestar del resto y pidió soluciones urgentes.

El lunes a la noche, en el SUM del barrio Amparo Castro, un numeroso grupo de adjudicatarios se reunieron con los concejales Silly Cura y Mariano López. En el encuentro, los ediles escucharon el detalle de la problemática y aconsejaron una presentación formal en el Concejo Deliberante, para pedir la intervención del cuerpo en el conflicto. "Vamos a hacer un proyecto de comunicación, y buscaremos darle participación a los legisladores provinciales y nacionales de Olavarría, para buscar una solución", dijo López a El Popular Medios.

El barrio Uocra está compuesto por 212 viviendas, de las cuales sólo 54 han sido terminadas y entregadas el año pasado. De las 158 pendientes, hay cerca de 50 "casi listas" y más de un centenar con retrasos significativos. La empresa a cargo de la construcción habría tomado la decisión de detener los trabajos, como forma de protesta por la falta de fondos que debería enviar el Instituto de la Vivienda de la Provincia de Buenos Aires, organismo encargado de la financiación de las obras.

El titular del gremio local, Roberto D’Amico, viajará mañana miércoles a Capital Federal, donde planea entrevistarse con las autoridades de la empresa para intentar destrabar la situación. Además, ya mantuvo una reunión con el intendente José Eseverri y repitió un pedido de audiencia, todavía no otorgada, con la ministra de Obras Públicas del gobierno provincial. "Se están haciendo todas las gestiones que están a nuestro alcance para conseguir el dinero necesario para terminar el barrio", dijo ayer D’Amico, quien aclaró que la problemática excede al sindicato, que sólo habría tenido incumbencia en "conseguir los terrenos y gestionar el crédito".

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