Barrio Loreto: los vecinos ampliarán la unidad sanitaria

Las hileras de ladrillos, una montaña de arena y decenas de bolsas de cemento ya instaladas en el patio dan la pauta de un sueño que empieza a consumarse para el barrio Capilla de Loreto: la ampliación de la Unidad Sanitaria Nº 2, anclada en la esquina de Suiza y La Plata.
Voluntad y sacrificio se hicieron carne en los vecinos de ese nutrido sector juninense, que ya no quieren una sala desbordada y con gente esperando afuera que el médico atienda a sus hijos, imagen que se repite a menudo por la cantidad de servicios profesionales que se prestan en un espacio que lleva treinta años sin reformas y fue quedando reducido.

Con la mira puesta en sumarle dos nuevos consultorios y un baño al lugar, el año pasado la sociedad de fomento empezó a juntar recursos a través de bonos contribución y el aporte de particulares, capital que fue utilizado para adquirir los materiales.

Para continuar rumbo a esa meta, ahora falta que la Municipalidad responda al único pedido que le fue formulado por quienes apuntalan el proyecto, que es la mano de obra para abrir cimientos y levantar paredes.

Nancy Priano, secretaria de la comisión fomentista, relató que "hace ya mucho tiempo que empezamos a notar una falencia de estructura, que el edificio estaba quedando chico".

Con un ejemplo que pinta la situación que se vive a diario, la dirigente comentó que los días en que atienden la pediatra y el médico clínico "es tanta la cantidad de gente que viene que terminan quedando personas en la calle. En invierno pasan frío y cuando llueve no tienen otra alternativa que aguantar a la intemperie o volverse a sus casa".

Sensibilizados por ese panorama, a mediados del año pasado los integrantes de la junta vecinal hicieron causa común y se pusieron como horizonte una "salita" más desarrollada.

En el camino se encontraron con una comunidad predispuesta a participar del plan y eso facilitó mucho más la cuestión.

"Los 3.500 ladrillos se compraron gracias a la ayuda de vecinos que viven en una manzana donde fue instalado el gas, obra que en parte fue subsidiada por la Municipalidad, y resolvieron que la plata que a ellos les hubiese correspondido abonar por el servicio fuera destinada a esta obra", señaló Priano, acompañada por la subsecretaria fomentista, Filomena Focaretta.

Por otro lado, agregó que "algunos comercios están aportando lo suyo con la donación de materiales".

La idea es construir dos consultorios y dos baños, uno para gente discapacitada. Hoy en la unidad se cuenta con un solo baño, una enfermería de pequeñas dimensiones, una cocina y la sala de espera, que a esta altura también ya es de porte escaso.

Sin embargo, la ejecución se esta demorando por la demora municipal en responder al requerimiento por mano de obra. Sobre este punto, Priano aclaró que "no queremos dinero sino que nos manden la gente para abrir los cimientos y levantar las paredes. Lo demás lo hacemos nosotros, junto a todos los vecinos. Estamos a la espera, presentamos la inquietud hace más de un mes pero todavía no tenemos respuestas. Queremos arrancar lo antes posible porque la gente colabora y quiere saber donde está su dinero".

Organización

y sacrificio

En un contexto que exige cada vez más respuestas a las necesidades de la comunidad en materia salud de asistencia y social, en el dispensario de Loreto no pueden quedar al margen de ese compromiso. Por lo tanto, no queda otro camino que agudizar el ingenio para organizar el amplio cronograma de prestaciones dentro del escueto espacio físico de la mejor manera posible.

Alicia Chinen es la responsable del sitio donde se desempeñan dos médicos generalistas, dos enfermeras, una pediatra, una obstétrica, una nutricionista y una psicopedagoga, en los turnos mañana y tarde.

"Pese a la falta de comodidad la gente no se deja de atender. A costa de sacrificio y organización tratamos de ubicarnos los distintos profesionales, pero tuvimos que sacrificar la atención de odontología. El barrio estaba acostumbrado a contar con un servicio tan importante para la prevención y el control en los chicos, porque la patología prevalente es la caries y estábamos trabajando en varios proyectos que por esta circunstancia quedaron inconclusos. Si la idea de la atención primaria es trabajar sobre la prevención, ese era un punto importantísima", advirtió Chinen en charla con La Verdad.

Mensualmente, en la obstetricia de la unidad de Loreto se registran más de 190 atenciones; en medicina general, 380; en pediatría, 160; y en enfermería, 400.

Al respecto, Chinen apuntó que "tenemos que ubicar en distintos horarios y tratar de programar la intervención del equipo de psicopedagogía, que trabaja en conjunto con la sociedad de fomento en lo que respecta a la derivación escolar de alumnos a maestras de apoyo".

"Es un trabajo muy articulado y preciso para que ninguna especialidad de las que se siguen brindando se quede sin espacio", completó.

Por su parte, Nancy Priano recalcó que "queremos terminar lo antes posible, porque estamos en presencia de una pandemia, al variar el clima hay mucha gripe y el dengue no se ha erradicado. Lo más cercano que tenemos es el hospital, pero hay gente que no tiene para pagar un taxi e ir hasta allá. Y si van, por ahí consiguen un turno a largo plazo".

Comentá la nota