Barrio San José presentó su plan de seguridad.

Unas cuarenta familias de barrio San José elaboraron un plan de seguridad, que incluye una alarma comunitaria, servicios de guardia por cuadra e intercomunicación telefónica entre vecinos. El plan fue enviado en marzo al Concejo Deliberante y al Ejecutivo municipal, al que ya en enero se le había solicitado señalización de calles, iluminación y limpieza de baldíos y basurales. El plan podría hacerse extensivo a otros barrios.
Todo surgió en septiembre del año pasado, cuando un grupo de vecinos comenzó a reunirse en la Sala Comunitaria de San José -estaba virtualmente abandonada- para debatir diversas cuestiones relativas a problemáticas del barrio y sus familias.

Así fueron surgiendo distintas iniciativas, hasta que a mediados de enero pasado, luego de un resonante robo en una casa de San José, "los vecinos nos autoconvo-camos para ver qué podíamos hacer", recordó a este diario una de las motoras del grupo, Marcela Fangio.

"No estábamos unidos, y la salita nos unió para tratar muchos temas, y sobre todo, la inseguridad". Así fue como se elaboró una nota con fecha 16 de enero, remitida al Honorable Concejo Deliberante, por entonces de receso. Allí se solicitaba una serie de medidas que finalmente serían incluidas en el plan de seguridad que el barrio elaboraría, como una adecuada iluminación (se requerirían sólo cinco farolas), señalización de calles y limpieza de baldíos y basurales. "Pero no vinieron. Y también respecto de la basura, a veces estamos quince días pidiendo que retiren los montículos de tierra que sacan los vecinos a la calle", reclamó Fangio.

El Plan

Las reuniones en la Sala del barrio derivaron en la elaboración del plan de seguridad, que el 24 de marzo los vecinos (unas cuarenta familias) presentaron al Concejo Deliberante y al Ejecutivo municipal. "Nuestro plan tal vez no sea la solución a la inseguridad, pero sirve para que nos unamos. Y sabemos que si trabajamos en conjunto, obtendremos resultados positivos".

Uno de los ejes del plan es la guía de teléfonos útiles, que incluye los números de vecinos comprometidos a llamarse entre sí y a la policía en el caso de advertir movimientos sospechosos. "Y vamos poco a poco incorporando los teléfonos de todos los vecinos", aclaró Fangio.

Otro eje es la alarma comunitaria, para lo cual se montarán en estos días cuatro carteles de aviso ("barrio protegido con alarma comunitaria") en distintos puntos del barrio, a definir. "En cada cuadra, tratamos de contar con una persona que en el caso de que se declare algún peligro, pueda ayudar" a neutralizarlo, mediante llamados telefónicos a otros vecinos o a la policía, explicó Fangio. Los vecinos irían rotando para cumplir esta función preventiva.

En el marco de estas asambleas, vecinos de San José se reunieron con la fiscal de Bolívar, Julia María Sebastián. "Al lado del hospital, hay un terreno con mucha forestación, que es peligroso, es tierra de nadie. La fiscal nos dio la razón al respecto. También es peligroso el sector que ocupa la planta de silos de Ojinaga. A mitad de noche -esto está grabado con las cámaras del hotel de enfrente- ingresa gente, y ahí no hay cuidador, ni alarma, ni perro, ni nada", advirtió Fangio.

La fiscal, a su vez, "se comprometió a apoyarnos en todo lo que esté dentro de su incumbencia, y a venir al barrio a charlar con los vecinos", precisó Marcela.

La iniciativa podría hacerse extensiva a otros barrios de Bolívar, al menos algunos de sus puntos. En ese sentido, vecinos de San José ya han hablado con sus pares de otros puntos de la ciudad. "Inclusive nos vinieron a invitar vecinos de la planta urbana, porque hay gente que está organizándose" en el mismos sentido, puntualizó.

Los Autoconvocados también convocaron a la gente de San José, para interiorizarse sobre el trabajo que vienen realizando.

Por último, Fangio resaltó que el plan de seguridad, y todo lo que se viene haciendo en el barrio desde septiembre, tiende a rescatar ciertos valores morales hoy en franco deterioro, como la solidaridad y el compromiso social. "El individualismo a veces nos lleva a olvidarnos, en la práctica, de la persona que tenemos al lado. Nosotros queremos que el vecindario constituya una suerte de familia, y que todos participen y opinen con libertad, porque aquí no hay caciques", afirmó.

En el barrio San José, todos los viernes se realiza una reunión sobre seguridad, en la Sala de Usos Múltiples y a partir de las diez de la noche, con entrada libre.

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