Barrientos: "El partido con Boca es el más importante de mi vida"

Se entrenó por la mañana, pasó la tarde con Lavezzi y habló con Clarín de la gran final de mañana.
El jueves 12, hace justo una semana, después de posar junto a Agustín Orion en exclusiva para Clarín, se subió a su auto y acompañado de unos amigos, se fue desde el Bajo Flores hasta Luján a visitar la Basílica. No reveló si fue a pedirle algo especial o si fue a agradecerle por alguna promesa cumplida. Pero, teniendo en cuenta que él y su equipo están atravesando la definición del Apertura, aquel que haya pensado que fue a pedirle que lo ilumine en estos partidos que le quedan, acertó. Plenamente...

Y por ahora, el de arriba --así le gusta llamarlo a él-- lo está iluminando. Porque de la mano del Pitu, o mejor dicho, de esa zurda exquisita y de ese desenfado para jugar, San Lorenzo se quedó con la primera final de este triangular y está cerquita de conseguir su undécimo título en la era profesional, el primer Apertura (torneos cortos ganó tres: los tres Clausura).

El día después del primer pasBarrientos estuvo entre amigos. Aprovechó que al mediodía fue liberado y durante la tarde compartió anécdotas con su gran amigo Ezequiel Lavezzi, el ídolo de Nápoli que está en Buenos Aires para pasar las fiestas.

Por la tardecita, y antes de volver al Nuevo Gasómetro para quedar concentrado, charló con Clarín. Y dijo: "Estamos muy bien, contentos, confiados, expectantes. Dimos el primer paso. Ahora nos que da otro paso más, el más determinante". Y también habló de la diferencia que no pudieron sacar: "Lo único que valía era ganar. Y los hicimos. Hicimos un esfuerzo tremendo. Dejamos la vida y ahora debemos aprovechar el envión anímico y futbolístico que traemos en este final".

¿Se lamentan por ese bajón que casi los deja afuera de todo?

No. Ya pasó, ya está. No nos sirve de nada quedarnos atrapados en esa historia. Creo que hicimos un gran campeonato. Era muy complicado sostener el nivel de juego que tuvimos hasta la fecha once o doce.

¿Hubiese sido injusto no llegar a una definición como esta?

Sí. Los tres hicimos los méritos suficientes como para llegar a estas instancias. Por ahí cuando Boca empató con Gimnasia sentimos que el destino nos estaba poniendo en el camino una nueva oportunidad. Nos mentalizamos y nos dijimos que no podíamos ser tan verdes y desaprovecharla.

Le cuesta hablar de él. Muchísimo. No lo afirma pero dice así al pasar que está en uno de sus mejores momentos de su carrera. "Quería volver a San Lorenzo. En Rusia estaba todo bien, pero me seducía mucho la idea de volver a ponerme esta camiseta y de jugar la Copa Libertadores. Y encima por ahí tengo la suerte de dar la vuelta olímpica", auguró.

Por momentos juega al límite. No se calla nunca. Si tiene que pelearse con un rival, lo hace. Si tiene que discutir con un compañero, también lo hace. Con apenas 23 años maneja los tiempos de su equipo. Cuando la pisa, parece burlarse de sus enemigo. Pero no es así. Quizás, eso genera impotencia en sus marcadores. "Yo no gasto a nadie. No me gusta cargar. Yo siempre juego de la misma manera. Siento al fútbol de una manera especial. Los que me conocen, lo saben", reconoció el Pitu, quien el miércoles le mandó su camiseta 10 a Jorge Rinaldi.

Si no quieren sufrir hasta el martes deberán ganarle a Boca...

Está claro eso. Ahora, después de ganarle a Tigre, solamente dependemos de nosotros. Si nosotros no ganamos vamos a tener que rezar y mucho... Pero realmente no pensamos en esa situación. Respetamos mucho a Boca pero a la vez confiamos en nuestro potencial. Además, luego del bajón estamos en levantada. No es nada sencillo en estos tramos ganar cuatro partidos al hilo.

¿Se siente el cansancio?

Claro que se siente. Pero Miguel (Russo) fue claro en el mensaje: hay que dar un poquitín más, lo último que nos queda para conseguir lo que tanto anhelamos.

¿Una de las claves contra Boca será el duelo de los "10"?

¡Nooo! San Lorenzo es un equipo. No dependemos de una individualidad. Cuando no aparece uno, aparece el otro: Solari, el Cuqui (Silvera), Bergessio, el Chaco Torres, el Lobo (Ledesma). Y atrás estamos muy sólidos. Repito: nuestro fuerte es que funcionamos como un equipo.

Pero hay que controlar a Riquelme...

Y sí, Román es un jugadorazo, es distinto. En un instante te puede definir un partido. Hay que estar bien atento, no darle espacios, atorarlo para que no piense...

¿Qué importancia le das a este partido en tu vida?

¿Te contesto?

Sí..

Con Boca es el partido más importante de toda mi vida.

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