Barrick le donó al Hospital San Roque un electrobisturí

El nuevo instrumento médico permite hacer cortes y coagulación gracias a sus características de electro bipolar. “Antes postergábamos cirugías o por la alta complejidad de la patología debíamos derivar al paciente a hospitales de la Capital. Ahora las podemos tratar en Jáchal”, expresó la Dra. Ivonne García.
La compañía minera Barrick se hizo eco de una de las necesidades del Hospital San Roque, del departamento Jáchal, y le donó un electrobisturí cuyas funciones permitirán abrir un abanico de posibilidades operativas para el quirófano.

El electrobisturí era la pieza que faltaba para optimizar el rendimiento del nuevo equipo del área quirúrgica, integrado por dos cirujanos y dos obstetras dirigidos por el cirujano general Esteban Banga. Sucede que hasta ahora el nosocomio había trabajado con un viejo electrobisturí que llevaba 30 años de servicio y que sólo hacía cauterización.

Tras la donación, la directora del hospital, Ivonne García, explicó que se trata de “un aparato muy noble”, ya que permite hacer corte y coagulación gracias a su característica de “electro bipolar”.

“El instrumento donado por Barrick es de mucha utilidad para nosotros, sobre todo para las cirugías ginecológicas, que son las más sangrantes”, manifestó la doctora García, quien puso en contexto la importancia que tiene este avance para la comunidad de Jáchal: “Había cirugías que se postergaban por las características del paciente o por la complejidad de la patología, que finalmente debían ser derivadas a San Juan. Ahora las hacemos aquí, con la ventaja de reducir tiempos y riesgos”.

Barrick ya había donado hace tres años al hospital San Roque un equipo móvil de rayos, a partir de lo cual las operaciones de vesícula, entre otras prácticas, pudieron empezar a realizarse en el nosocomio.

Por otro lado, hace dos meses comenzó a funcionar en el hospital un equipo autoclave también aportado por la empresa, complementado por un módulo ablandador, algo fundamental debido a la alta concentración de minerales que presenta el agua de la región.

“Teníamos un autoclave antiguo que no funcionaba. Así que se esterilizaba solamente lo que se podía en estufa y el resto se enviaba a San Juan. Se tardaba mucho tiempo y no era un procedimiento efectivo. Ahora todo lo que es textil y látex (guantes, sondas, catéteres, ropa para el quirófano, etcétera) se esteriliza aquí”, explicó la directora.

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