Una barrera infranqueable

Una barrera infranqueable
Juan Martín Del Potro sigue sin poder ganarle a Rafael Nadal y tampoco pudo vengar la derrota de David Nalbandian ante el N° 1; cayó por 6-2 y 6-4 y se despidió en los cuartos de final de Indian Wells
INDIAN WELLS, California (Especial).- Lejos estuvo Juan Martín del Potro de vengar la increíble derrota de David Nalbandian, en la mañana del jueves: el tandilense también fue víctima de Rafael Nadal, que anoche lo superó por 6-2 y 6-4, en 1h49m, por los cuartos de final del BNP Paribas Open, con lo que ya no quedan varones argentinos en la competencia.

El doble estigma estadístico se agiganta para Delpo: es la cuarta derrota en la misma cantidad de encuentros ante el N°1 del mundo. Además, con esta nueva frustración, sigue sin ganarles a los grandes del circuito, como Roger Federer, Novak Djokovic y Andy Murray. Sin dudas, se trata de una barrera aún infranqueable para el tandilense.

Nadal se medirá hoy en una de las semifinales frente al estadounidense Andy Roddick, que en el primer turno dejó en el camino a Djokovic al superarlo 6-3 y 6-2. La otra la animarán Federer -vencedor del español Fernando Verdasco por 6-3 y 7-6- y Murray, que aventajó por 7-5 y 7-6 a Ivan Ljubicic.

Nadal siempre tuvo claro cómo jugarle a Del Potro: apoyado en su solidez, encontró los ángulos justos para complicar con su saque; además, lastimó con un juego profundo y definiciones siempre lógicas, alejadas de innovaciones. Fue la contrapartida al desconcierto que había exhibido en buena parte de los dos primeros sets ante Nalbandian. Al respecto, mencionó: "No tenía las ideas claras de cómo jugarle a David; estaba preocupado por su revés, le jugué demasiado al revés y me asesinó ".

Evidentemente, con Del Potro la historia fue muy distinta, ya que su victoria nunca se observó bajo riesgo, en gran medida beneficiado por las fragilidades que afloraron en el tenis del argentino. Rafa tomó el control enseguida, desde el juego y desde el resultado: luego de una pelota que quedó en la red, logró su primer quiebre y se colocó 2-1.

Dominado e imposibilitado de emprender cualquier iniciativa, Del Potro apenas pudo sostener su saque para mantenerse más o menos a flote, luego de salvar varios breaks. Pero el tandilense sufrió un factor adicional en su contra: un repentino dolor en el antebrazo derecho lo obligó a pedir la atención del trainer, cuando el encuentro estaba 2-3.

Luego de sufrir un nuevo quiebre, que le sirvió a Nadal para colocarse 5-2 con su saque, parecía que Del Potro ya no podría lidiar con esa dolencia que lo aguijoneaba al momento de pegar de revés. Hubo un segundo pedido de atención médica y la situación se encaminaba hacia el abandono. Sin embargo, una progresiva recuperación mantuvo a Delpo en el court central.

Al golpe de haber perdido rápidamente el primer set por 6-2 se le sumó la frustración de un nuevo quiebre en contra, en el primer game del segundo. De todas formas, el tandilense se mostró restablecido de sus molestias físicas y más enfocado en pos de complicar a Nadal con varias subidas a la red. Al mismo tiempo, el español estuvo más errático, no tan efectivo como en la primera parte.

Pese a los esfuerzos de Del Potro por revertir la situación, Nadal siempre halló respuestas para vulnerarlo y logró un nuevo quiebre para adelantarse 4-1. Sólo en el quinto intento, la Torre de Tandil logró un break que frenó un poco su derrumbe. Igualmente, el N°1 encarriló las cosas como para cerrar el segundo y definitivo capítulo con un 6-4, sin ceder un punto en el último game.

Indian Wells 2009 será recordado como el torneo del reencuentro de Nalbandian y Del Potro, y también como la cita que erigió a Nadal como verdugo de ambos. c

Comentá la nota