Barrancas: advierten que la obra de defensas no evitará el derrumbe

El ingeniero Rodolfo Paladini, quien ejerciera la labor de asesor de los propietarios del Hotel de Turismo de Empedrado cuando inició la lucha para resguardar las barrancas de "La Perla", en derrumbe, advirtió que tal cuál se está ejecutando la obra de defensas no evitará el desmoronamiento. Señaló que en los trabajos no se han tenido en cuenta varios factores por lo que recomendó al Estado "no gastar ni un peso más" en esta construcción que no traerá soluciones.
El ingeniero Rodolfo Paladini advirtió ayer en un documento detallado enviado a la redacción de EL LIBERTADOR que la obra de defensas que se lleva a cabo en Empedrado "no solucionará el problema" de derrumbe de las barrancas y aconsejó al Estado no invertir "ni un peso más" en la construcción que desde su análisis no ha tenido en cuenta varios aspectos como por ejemplo la contemplación de la estabilización de suelos de la costa por medio de "paredones, murallones o las experimentadas construcciones de enrocado para luego sí rellenarlos con arena refulada para restituir la costa.

Las consideraciones de Paladini surgieron luego de su participación de la presentación técnica de la obra de emergencia brindada por la firma constructora Ecodyma SA que tuvo lugar en el Consejo Profesional de la Ingeniería de la Capital provincial.

En la oportunidad los ingenieros a cargo del proyecto explicaron aspectos y detalles, según aclaró Paladini "desconocidos" sobre la obra impulsada por el Gobierno provincial a través del Instituto Correntino del Agua y del Medio Ambiente (ICAA) para proteger la costa que se desmorona en Empedrado.

"Me enteré que primero para solucionar y detener los desbarrancamientos en la zona más costosa, que es la que va del Camping al puerto, se haría el refulado de arena hacia la costa y con la construcción de tres espigones conformados con geotextiles inflables rellenos de arena a presión protegidos con arena, no aportando los estudios de otras soluciones confiables", dijo y cuestionó que se vea "todo como si los desmoronamientos son ocasionados por la erosión sobre la costa que genera el caudaloso río".

Insistió en que en el uso de geotextiles en espigones no se tiene experiencia y preguntó el por qué "no se ha dispuesto de los experimentados enrocados para dar peso y volumen protegidos en los faldones".

Alertó, con la adhesión a su postura la del ingeniero Manuel Vasallo, que tampoco se detiene con esta obra los desbarrancamientos de tierra hacia el Paraná. Recalcó que en esta ejecución "no se consideró que Empedrado, desde la Ruta 12 hacia la costa-zona urbana- es un pronunciado plano inclinado que cuando llueve escurre superficialmente importantes volúmenes de agua que caen al río como cataratas". En este sentido insistió que "no se evaluó que Empedrado al no tener cloacas todo se resume en la primera napa, la que diariamente y en plano inclinado escurren hacia las barrancas unos dos mil metros cúbicos en 2,5 kilómetros".

De esta manera explicó que se producen grandes deslizamientos hacia el río, sin que éste esté erosionando en pie de las barrancas y teniendo en cuenta que la cifra estimada para la licitación del refulado y los espigones se elevó a unos $40.000.000, aconsejó no perder un peso más en esta construcción y finalizó poniéndose a disposición del Gobernador para hacer las gestiones necesarias para que se realicen las estabilizaciones de las barrancas.

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