Barletta: "Hay que hacer una autocrítica para el futuro"

El intendente de Santa Fe, del Frente Progresista, dijo que en los comicios del 27 de setiembre, en la que sus candidatos a concejal obtuvieron un cómodo triunfo, se plebiscitaba su gestión municipal.
Mario Barletta, intendente de Santa Fe, admite que nunca se imaginó, cuando asumió en 2007, que el peronismo –que gobernó durante 25 años la capital provincial– iba a quedar, dos años después, tercero en las elecciones. De extracción radical y con una larga trayectoria en la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Barletta logró romper con la hegemonía del PJ en la ciudad y ahora aspira a pelear por la candidatura a gobernador dentro del Frente Progresista, desde donde el último 28 de junio, cuando se realizaron los comicios nacionales, le lanzaron duras críticas porque allí Rubén Giustiniani perdió por más del 20 por ciento.

En diálogo con Crítica de Santa Fe, Barletta pidió "una autocrítica" dentro del Frente Progresista, porque "en aquella elección se perdió por ese margen por varios motivos, entre otros, porque no hubo ningún candidato en la lista proveniente de la capital provincial". "La semana pasada quedó demostrado que el PJ no tiene el peso político que tuvo durante la elección nacional", señaló.

"Para mí, el comicio del domingo pasado era una suerte de plebiscito. Si hay una elección en la que el ciudadano tiene más elementos de juicio es en una local. Y la gente ha valorado la búsqueda de la recuperación de la confianza, con una administración transparente de los recursos públicos y con una fuerte participación ciudadana. Se pusieron en marcha el presupuesto participativo y el plan de descentralización del municipio, que son cosas muy importantes para la ciudad", afirmó el intendente.

—Desde el socialismo lo habían criticado porque en la elección nacional el Frente Progresista perdió por 20 puntos en la ciudad de Santa Fe. Ahora, cuando se eligieron concejales, el resultado se invirtió. ¿Qué ocurrió?

— Creo que hubo un análisis desacertado en ese momento. Se cotejaron los datos tomando el departamento La Capital, que no es sólo la ciudad de Santa Fe. Nosotros lo dijimos en su momento y lo reiteramos: Rubén Giustiniani sumó más votos en la elección de julio que en la anterior, cuando fue elegido senador. Pero más allá de esto, creo que hay que hacer una autocrítica en el Frente Progresista sobre la estrategia electoral que se delineó en ese momento. Y creo que la autocrítica nos cabe a nosotros también, no sólo al socialismo. No haber incluido a un candidato de la ciudad de Santa Fe en la nómina creo que influyó en el resultado. Y otra cosa que también influyó mucho fue la idea de nacionalizar la elección. Son cosas que hay que apuntar para mejorar en el futuro. Yo siempre dije que la elección que más me interesaba era la de concejales, porque era una especie de plebiscito.

—¿Después de esta elección quedaron más equilibradas las fuerzas dentro del Frente Progresista?

—El Frente Progresista no es una mera reunión de partidos con fines electoralistas, aunque uno tiene en cuenta que el reagrupamiento de estas fuerzas, sobre todo del socialismo y el radicalismo, suman votos. Ahora están dadas las condiciones para generar una instancia de mayor institucionalización del Frente Progresista. Ya no tenemos elecciones inmediatas. Y por lo tanto hace que el análisis se pueda hacer despejado del marco electoral. Con un estatuto de la coalición se deberían definir mecanismos para designación de candidaturas. O sobre los equipos para llevar adelante una gestión, que también generan mejores condiciones y debate de temas centrales. Y sobre otros temas de la coyuntura. Por ejemplo, con la ley de medios el radicalismo y el socialismo tuvieron posiciones diferentes. Es necesario que la búsqueda de consenso sea permanente.

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