Los bares: más afectados por el receso que por temor a la gripe

La afluencia de clientes en los bares de la ciudad de Resistencia se vio más afectada por el receso en las escuelas y en la administración pública, que por el temor que podría provocar la gripe A. Salvo contadas excepciones, la mayoría de los comercios del rubro recibieron menos clientes en las últimas semanas.
Encargados, mozos y fieles parroquianos coinciden en que la merma en la actividad no es producto de la emergencia sanitaria, sino que se debe a las vacaciones que, en esta oportunidad, fueron más largas que otros años como consecuencia de la suspensión anticipada de las clases y de las actividades en las oficinas públicas.

Según el tipo de cliente

Un recorrido de NORTE por los bares de la ciudad confirmó que la mayor o menor afluencia de público en este tipo de comercios por estos días tiene que ver más con el perfil del cliente, que con un probable temor a la gripe.

Así, en Zan En, que por estar ubicado en la zona bancaria (por calle Frondizi, frente a la plaza 25 de Mayo) tiene una mayor concurrencia de personas que realizan trámites en estas entidades, el receso de invierno no se notó con tanta fuerza debido a que la actividad bancaria continuó en forma normal.

"La gente sí o sí tiene que venir a los bancos, y es por eso que seguimos teniendo casi el mismo movimiento de clientes", explicó Jorge Chamorro, uno de los mozos de Zan En, quien aseguró, además, que no notó mayor preocupación entre los clientes por la pandemia de gripe A.

En ese sentido, su colega, Fabián González, contó que tampoco recordaba que se hayan dado casos de clientes que llegaran con barbijos. "Creo que cuando el Ministerio de Salud explicó que los barbijos sólo debían usar quienes estaban enfermos, la gente entendió que estando sano no era necesario salir a la calle con uno puesto", sostuvo el trabajador gastronómico.

En el Viejo Café, de Irigoyen y Pellegrini, en cambio, sí se notó una menor concurrencia de público desde que se iniciaron las vacaciones. "A nosotros nos afectó el receso, porque por aquí vienen a desayunar muchos padres con hijos en edad escolar", explicó Diego, uno de los encargados del lugar.

"Además, los empleados de muchas oficinas públicas que están en esta zona hacían pedidos por teléfono, pero como ahora están de vacaciones, ya no contamos con esa alternativa, por lo menos hasta que termine el receso", graficó Rodrigo, uno de los mozos del Viejo Café.

El servicio de bar de la confitería San José, por su parte, continuó trabajando con normalidad, según indicó Vanesa, una de las empleadas del local ubicado en Pellegrini y Saavedra. Mónica y Fernando, dos clientes habituales del lugar confirmaron ese dato, y señalaron que, incluso, se animaban a decir que en algunas oportunidades notaron que casi todas las mesas estaban ocupadas.

La mayoría de los clientes de estos comercios consultados ayer coincidieron en apuntar que no consideraban a la emergencia sanitaria como un factor que pudo haber influido en el ritual de tomar un café en algunos de los bares locales.

"No creo que la gente deje de venir a tomar un café por temor a la gripe. En todo caso, me parece que algunos no vienen para no gastar, o porque prefieren quedarse en la casa ahora que están de vacaciones", opinó Roberto Gómez, mientras disfrutaba de un cortado en Zan En.

Infaltable: el alcohol en gel

Si hay un producto que no falta en ningún bar en estos días es el alcohol en gel. Cada local tiene una botella o dosificador, para que el personal pueda disponer de esta nueva modalidad para la higiene de las manos, que se impuso por la emergencia sanitaria.

Algunos, incluso, tienen un frasquito a disposición de los clientes que quieran hacer uso de este práctico elemento.

Lista de precios

Café cortado $ 4

Café con leche con dos medialunas $ 8

Desayuno completo (café con leche, dos medialunas,

tostadas, dulce de leche, vaso de jugo de naranja) $ 10

Té con leche con tres medialunas $ 7,50

Submarino $ 5

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