Baragiola recorrió la vieja terminal de ómnibus y le pegó duro a Otero

Baragiola recorrió la vieja terminal de ómnibus y le pegó duro a Otero
Dijo que el concesionario de la actual estación "es el nuevo patotero de la ciudad". Fue porque el martes no dejó ingresar por media hora a los micros, que debieron estacionar en la calle. También cuestionó al Ejecutivo.
Entre escombros, estructuras desvencijadas y negocios con las persianas bajas, los concejales del bloque radical recorrieron ayer la vieja terminal de ómnibus, charlaron con los comerciantes y lanzaron duras críticas al gobierno municipal. La jefa de la bancada, Vilma Baragiola, tampoco se quedó con las ganas de cuestionar al concesionario de la nueva terminal, Néstor Otero: lo llamó "patotero".

Baragiola caminó por la abandonada estación de Alberti y Sarmiento acompañada por sus compañeros de bloque Carlos Katz, Eduardo Abud, Fernando Rizzi y Maximiliano Abad. "Hay que generar medidas para dar respuestas rápidas. Pero el que tendría que tomar medidas es el Gobierno", les aclaró de entrada a los comerciantes. "Nosotros no venimos a prometer nada, sino a acompañar el reclamo de ustedes".

La concejal dijo estar indignada porque a los negocios que todavía permanecen allí "les cortaron los servicios, les rompieron los baños y los alambraron". "Nosotros no tenemos los resortes para tomar las medidas correspondientes: los resortes los tiene el Ejecutivo", intervino Katz.

El martes, entre las 14.15 y las 14.45, en la nueva terminal se vivieron momentos de desconcierto cuando los ómnibus, en lugar de ingresar a la estación, dejaban a los pasajeros en plena calle. Fue porque Otero les impidió el acceso a raíz de que las empresas no habían pagado el llamado "toque de dársena", un canon que deben abonar por unidad.

"El nuevo patotero que tiene la ciudad dejó en la calle a los colectivos. Estas cuestiones irregulares, esta falta de previsión no se puede dar", lanzó Baragiola.

Los comerciantes de la vieja terminal se mostraron irritados por el rápido deterioro del edificio. "Dijeron que éramos intrusos porque no pagábamos el canon, pero puedo demostrar que lo pagué toda mi vida", dijo uno. "Otero nos dijo que algunos rubros podían ser reubicados en la nueva terminal, pero no cumplió con eso", lamentó otro. Y se comprometieron a darles a los ediles un listado con los negocios, los concesionarios y los empleados que tiene cada uno.

"Estamos en conversaciones con algunos empresarios para ver si pueden darles algún lugar", les dijo Baragiola. También recordó que el Ejecutivo local les había dado a los comerciantes cien días para "acomodarse", pero que apenas pudo "alambró el lugar".

"Estamos hablando de que 50 familias se están quedando en la calle: son 200 personas. Por eso hay que exigirle a Otero que cumpla lo prometido y que tome a todo el personal. Hasta ahora tomó sólo a los más jóvenes", se quejó.

Cuestionó además que el Municipio no haya puesto una persona para informar a los turistas desprevenidos sobre dónde deben comprar sus pasajes y tomar los micros. A su entender, el Municipio debe tomar posesión cuanto antes del edificio. "Ha habido una falta grave al vecino. Se ha dejado un edificio en estado deplorable", disparó.

¿El futuro del lugar? Los concejales se mostraron de acuerdo en que se emplace un centro comercial y cultural con espacios verdes. Pero advirtieron que la obra podría llevar por lo menos dos años, y que los problemas con los trabajadores de los negocios de la vieja estación había que resolverlos "ahora".

"La gente está preocupada por su sustento diario. Esperamos que el gobierno municipal avance en darles alguna solución. Si no, todo se va a volver más angustiante", comentó Katz.

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