Banqueros y economistas, entre apoyos y rechazos

La profunda reforma financiera que anunció ayer el presidente estadounidense, Barack Obama, desató una serie de reacciones entre economistas y analistas en su país.
"Está bueno. Sin embargo, todos los detalles quedaron para ser decididos por futuros comités de alto nivel", señaló el economista y analista Paul Krugman, de la Universidad de Princeton, en un blog publicado en el sitio web del diario The New York Times.

Para Douglas Elliott, de Brookings Institution, "el aspecto desafortunado es que las restricciones políticas llevaron a la administración a quedarse corta con soluciones integrales en ciertas áreas, especialmente en la consolidación de funciones regulatorias en pocas manos. Sin embargo, el país debería estar mejor si estas propuestas se aprueban que si nos quedamos como estamos ahora".

Dean Baker, del Center for Economic and Policy Research, fue más crítico: "El mayor problema con las propuestas regulatorias de la administración Obama es que apoyan la visión de que tuvimos un colapso económico principalmente porque teníamos una estructura regulatoria inadecuada. La historia de esta crisis no fue que las autoridades regulatorias carecían de habilidad para manejar este desastre antes de que fuera tarde. Más bien, los reguladores, especialmente la Fed, optaron por no usar su poder para controlar la burbuja inmobiliaria".

Según Axel Merk, de Merk Investments, "las reformas propuestas están convirtiendo a la Fed en un conglomerado regulatorio", que deberá enfrentarse "con muchas decisiones políticas sensibles. La Fed se está preparando para el fracaso; llegará el día en que sus decisiones serán cuestionadas".

El proyecto hará menos ágiles "las finanzas de EE.UU. con una regulación inútil que va a generar costos y a bajar la calidad de los servicios financieros", acusó el presidente del fondo Euro Pacific Capital, Peter Schiff.

Para el presidente de la Asociación de Bancos de EE.UU., Edward Yingling, la reforma "es tan vasta y controvertida que será extremadamente difícil de aprobar. Se generará gran incertidumbre en los mercados financieros".

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