Al baño entre set y set

El tenista tandilense cayó frente al checo Tomas Berdych por 6-1 y 6-4 en la final del torneo de Tokio. Quedó a un paso de ir al Masters.

Cierre. Tomas Berdych, checo, 23 años, 27º del ranking mundial, campeón en Tokio. Segundo premio para Del Potro.

Juan Martín del Potro no pudo sumar su quinto título del año: perdió la final del Abierto de Tokio frente al checo Tomas Berdych (27º del ranking) por 6-1 y 6-4. De todas formas, figurará hoy en el 9º puesto del ranking, la mejor ubicación de su carrera. Además, trepará hasta la 9º posición de la Carrera de Campeones, sólo un escalón por debajo del último lugar que otorga un pasaje al Masters de Shanghai, última cita tenística del año.

“Tengo dolores de estómago, estoy tomando unas medicinas”, asumió el argentino de 20 años luego de caer en el encuentro decisivo. Ese malestar condicionó su juego durante todo el encuentro, a punto tal que debió retirarse al vestuario en dos oportunidades, al finalizar el primer set, que el checo dominó a su antojo y se llevó por 6-1.

Al borde del nocaut tenístico, Del Potro eligió quedarse en el court y seguir el partido. Las medicinas parecieron surtir efecto cuando el tandilense emparejó las acciones, en base a una mayor precisión y mejores golpes. Pero no era su día: la misión a Tokio ya había rendido sus frutos con el pasaporte a la elite del top ten.

“Él jugó mucho mejor que yo. Me sentía confundido”, confesó el tenista argentino en la conferencia de prensa. “El partido de ayer frente a Gasquet fue muy duro y terminé cansado. Berdych ha sido mucho más rápido que yo y ha jugado increíble”, reconoció el tenista argentino, quien se dio el gusto de eliminar a David Ferrer –posible rival en la final de la Copa Davis ante España– en cuartos de final.

La evolución del escopetero de dos metros nacido en Tandil hace veinte años –cumplidos el pasado 23 de septiembre– puede medirse en términos del ranking mundial. En abril, Del Potro era 75º y el año no había empezado de la mejor manera: a principios de mayo, un desgarro en la espalda lo obligó a abandonar en la primera ronda del Masters Series de Roma ante Andy Murray, un partido de altísima temperatura, con insultos entre los jugadores incluidos.

Luego se vendría Roland Garros –perdería en segunda ronda con el italiano Bolelli– y el despegue definitivo llegaría en Hertogenbosch (Holanda), donde el español David Ferrer lo eliminaría en semifinales. Ya era 62º del mundo.

Dos semanas después, Stuttgart (Alemania) asistiría a la mejor versión del argentino. La final ante el francés Richard Gasquet fue el mejor corolario para la mejor semana de su carrera. Hasta ese momento. El triunfo le valió la escalera hasta el 44º puesto del ranking.

Pero faltaba lo mejor: la seguidilla de cuatro títulos al hilo que lo transformarían en el niño maravilla del circuito; en la nueva sensación del tenis masculino. Kitzbühel (“el mejor torneo de todos”, según Gastón Gaudio), Los Ángeles y Washington. Uno trás de otro para encaramarse en el top 20. Del Potro llegaba al mejor Abierto de los Estados Unidos como número 19 del mundo. Y todo por delante.

Perdió en cuartos frente a Andy Murray –en la revancha de Roma–, y luego se hizo tiempo para graduarse de jugador copero en el Parque Roca, con el pasaje a la final en disputa. Ganó sus dos puntos –ante Nikolay Davydenko e Igor Andreev– y puso al país en el partido decisivo frente a España. Fue la mejor manera de festejar su 20º cumpleaños.

En Tokio reafirmó su estado de gracia, que puede depositarlo en el Masters de Shanghai y hasta convertirlo en el mejor argentino del circuito. Todo, en seis meses de pura furia tenística.

Calendarios

La semana que hoy empieza será la última en que David Nalbandian y Juan Martín del Potro transiten por caminos separados. El unquillense será el primer preclasificado del torneo de Estocolmo –que no tendrá a Roger Federer en el draw–, mientras que el tandilense jugará en Viena, donde debutará ante el suizo Martin Fischer (214º del mundo).

A partir del lunes 13, ambos seguirán el mismo derrotero. Los espera el Masters Series de Madrid –donde Nalbandian defiende el título conseguido el año pasado–, Basilea (Suiza) y el Masters Series de París, segunda corona que Nalbandian tendrá que revalidar si no quiere perder puntos en el ranking. De los resultados en esos torneos dependerá su clasificación al Masters de Shangai, última escala antes de la final de la Davis.

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