Banfield tampoco paró en la estación La Plata y es líder

El equipo de Falcioni es el único invicto y no se baja de la pelea por el título. Tercera caída seguida de Gimnasia.
La superficie del arco es de 17.86 metros cuadrados, casi la misma que ocupa el acoplado de un camión grande. La pregunta que en buena medida apunta a resolver el porqué del triunfo de Banfield es: ¿cómo es posible que los delanteros de Gimnasia no acierten a un espacio -el arco- tan grande como el acoplado de un camión en todo el partido, y sí lo hagan los visitantes, que justamente por eso se quedaron con un triunfo vital que apenas merecieron?

En fútbol, todavía, no se premian los merecimientos. Porque si así fuera los hinchas del Lobo podrían haber vuelto a sus casas con el corazón contento porque, en verdad, el equipo de Leonardo Madelón ayer no jugó mal, como si lo hizo otra veces, y no mereció perder.

Y si perdió fue, simplemente, porque sus jugadores remataron al arco apenas tres veces en 90 minutos: a los 8, tiro alto de Rinaudo tras gran jugada de Aued; a los 43, otra excelente maniobra del volante -de los más lúcidos de su equipo- y su disparo, con comba, tocó el travesaño; y finalmente a los 38 del segundo tiempo, nuevo centro de Aued que Sosa no alcanza a conectar debidamente.

Así jugó Gimnasia y así perdió. Y si Banfield ayer se subió a la cima del torneo, y conservó su invicto, es porque -además de varias virtudes tácticas- Santiago Silva no hace otra cosa que meter goles -10 en otras tantas presentaciones- y después el resto de sus compañeros hacen lo necesario para defender el resultado y soñar con seguir peleando arriba.

En volumen de juego es cierto que la visita quedó en deuda, y este déficit se le atribuye a que en menos de 20 minutos el técnico Julio Falcioni debió apurar dos cambios obligados por lesiones y de jugadores claves, además.

Uno fue en la defensa -salió Sebastián Méndez con traumatismo en rodilla izquierda- y otro en la línea de volantes -James Rodríguez, esguince de rodilla izquierda-. El entrenador atribuyó el dominio de Gimnasia en esa zona porque la salida del colombiano le quitó sorpresa al ataque y el ingreso de Battión aportó más marca que juego limpio.

En casi todo el partido el dominio territorial fue de Gimnasia, con la ya apuntada anemia ofensiva que lo llevó a perder su tercer encuentro consecutivo, y lo devuelve a la zona roja de la tabla que tanto le preocupa. Después del gol del uruguayo Silva -Barraza escaló por derecha, le clavó un túnel a Cardozo y sirvió un centro perfecto justo a la cabeza del artillero-, que en el primer tiempo había reventado el travesaño con un zurdazo de izquierda, Banfield se protegió atrás ordenadamente y dejó que su rival tirara mil centros siempre devueltos por los centrales visitantes.

Práctico y contundente, afilado y astuto, Banfield sumó ayer una nueva victoria y ahora mira desde lo alto junto a Newell´s y Estudiantes, su próximo rival.

Banfield gana, mantiene su invicto, hace punta y avanza. Y como los equipos de La Plata o de Rosario, que lideran en el Apertura, demuestra que en el Sur también se puede seguir soñando.

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