BANFIELD | A 11 MESES DE SU INAUGURACIÓN Denuncian que Coto intenta comprar casas para expandir el hipermercado

A 11 meses de la polémica inauguración del Coto de Banfield, la agrupación vecinal Fuenteovejuna denunció que la cadena de supermercados compró una propiedad lindera a la sucursal, situada en la intersección de Monteagudo e Hipólito Yrigoyen, con el objetivo de “extender el negocio”. Si bien la adquisición de la vivienda puede estar dentro de los marcos de la Ley, los vecinos denuncian que para la ampliación del centro de compras se necesitaría una nueva excepción "para no violar el Código de Planeamiento Urbano". En tanto, desde la Municipalidad de Lomas de Zamora señalaron que “sólo se trata de rumores”.

La agrupación vecinal Fuenteovejuna, que trabaja en el cuidado de la identidad barrial, denunció que la sucursal de Coto en Banfield, situada en la esquina de Monteagudo e Hipólito Irigoyen, "compró una casa lindera al Hipermercado con el objetivo de extender el negocio”. Si bien la adquisición de la vivienda puede estar dentro de los marcos de la Ley, los vecinos denuncian que para la ampliación del centro de compras se necesitaría una nueva excepción "para no violar el Código de Planeamiento Urbano".

Los meses previos a la inauguración del hipermercado Coto estuvieron plagados de marchas y denuncias en contra de su instalación en una zona residencial. A 11 meses de la apertura del comercio de grandes dimensiones, la situación no cambió demasiado ya que los vecinos continúan peleando para que “se mantenga la identidad barrial y no se amplíe” el súper.

En este sentido, el vocero de Fuenteovejuna Gustavo Di Leo indicó a este medio que “la compañía adquirió una casa lindera sobre la calle Monteagudo e intenta negociar con los propietarios de otras casas”.

“Si se continúa edificando, la empresa va romper el pacto que tenía con los vecinos y se va a violar el Código de la Ley Orgánica del Municipio”, apuntó.

Lo cierto es que la empresa necesitó de una excepción municipal a la actual ordenanza para conseguir la habilitación de la instalación y, en caso de querer ampliar las instalaciones, nuevamente debería recurrir a ese mecanismo.

“Ellos pueden comprar todas las casas que quieran porque no tienen ningún impedimento legal para hacerlo. Lo que no pueden es ampliar el hipermercado”, resaltó Di Leo.

La negativa de los vecinos a la extensión de Coto se debe básicamente a tres puntos claves: la inseguridad que podría ocasionar la circulación de tanta gente por el lugar, los accidentes viales que podrían ocurrir por la gran afluencia de vehículos y la pérdida de la identidad del barrio.

Al respecto, el vocero de la ONG sostuvo que “Banfield es un barrio residencial que no prevé una gran circulación de personas, lo cual genera inseguridad para quienes viven cerca del hipermercado”.

“Basta hacer una consulta con los vecinos del Coto de Temperley para comprobar cómo se modificaron sus vidas desde que el negocio está allí. No pueden dejar sus autos afuera, debieron colocar rejas en las casas y no pueden dejar sus pertenencia ni en el propio jardín porque se las roban”, ejemplificó.

En cuanto al tránsito, aclaró que “si se amplía el Coto, éste tiene que tener la autorización de Vialidad Nacional y, hasta ahora, no la tiene”.

Por su parte, el secretario de Obras Públicas del municipio, Julio Massara, manifestó “desconocer” si se concretó la venta de alguna propiedad e insistió en que “mucho de lo que se dice son sólo rumores”.

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