BANFIELD 2 - GIMNASIA (J) 2 - No la mantiene

Gimnasia se puso 2-0 pero se metió atrás y no lo aguantó. El Lobo se complicó todavía más la permanencia y Banfield no logró sostener la racha de victorias.
Así será una misión imposible para Gimnasia poder mantener la categoría. Y así, también, será realmente difícil para Banfield mantener este veranito generado por los triunfos con el Lobo platense y Boca.

El Lobo jujeño es el que más complicado la tiene, porque la necesidad de ganar era y es inmediata. Ayer mismo ya no podía regalar nada. Y lo hizo. Pero lo peor fue el cómo. Increíble. Porque a los 11 minutos ya estaba 2 a 0 (las dos veces que llegó, Ricardo Gómez y Busse convirtieron). Sólo tenía que seguir tocando la pelota como lo estaba haciendo. Jugar con la desesperación del Taladro. Sin embargo, desde el banco partió el mensaje erróneo: Arzubialde, el mismo que planteó un 3-4-1-2 desafiante inicial, dio la orden de que Iuvalé retrocediera al lateral derecho y de que Busse, un talentoso bárbaro, fuera de volante. Arzubialde estaba cometiendo un suicidio. Porque Banfield no perdió tiempo en adelantarse.

Falcioni hizo una buena lectura después del 0-2 y corrió a Erviti a la izquierda, a Raymonda lo paró de enganche y el uruguayo Fernández se adelantó unos metros. Los del Sur, más por atropellada que por lucimiento, se adueñaron del partido que les entregaron los jujeños. El árbitro Pompei colaboró con el local cobrando una numerosa cantidad de infracciones en el campo de Gimnasia (no utilizó el mismo criterio para los dos equipos para dar las faltas) y, claro, la pelota parada es un arma que el Pelusa sabe usar. Y para la ratificación de esta afirmación habría que ver el gol de Silva (tiro libre de Raymonda, bajó Bertolo de cabeza y apareció el uruguayo para empujarla) y el de su compatriota (córner que peinó López y se la llevó puesta el punta).

El pecado de Banfield ayer fue la flaqueza que mostró a la hora de defender. Dos veces que el Lobo pisó el área con pelota dominada, facturó. Gómez apareció solo primero y Busse aprovechó un rebote que le entregó el palo cerca del punto del penal. ¿Cómo puede ser que estuvieran tan libres? Y Gimnasia, cuando se tiró tan atrás, desaprovechó la oportunidad de llevarse tres puntos valiosos de visitante. Busse no sirve para carrilero con el potencial que tiene con la bola en los pies. Y Ferradas y Miranda, tan lejos de todo, no hacen milagros.

No hubo un triunfador por Pezzuti. Gimnasia lo tenía y lo cedió. Banfield, al no ganar, se complica solo y sufre esperando el resultado de Racing y Central.

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