Los bancos recortaron hasta 10 puntos las tasas de los préstamos al consumo

Desde los máximos de junio de este año, las tasas cayeron con fuerza y la línea de préstamos personales empezó a reactivarse. Pero el costo todavía sigue siendo elevado
La "primavera financiera" trajo aire a los bancos y hasta les permitió reactivar, aunque más no sea tibiamente, su actividad de financiación. Nuevamente –y al igual que en las primeras épocas post-crisis de 2002– el renacer de las entidades llegó de la mano de los préstamos al consumo que, en los últimos dos meses, han mostrado un repunte importante, tras casi un año de estancamiento.

En gran medida, la agresiva baja de tasas que propiciaron los bancos desde fines de junio hasta ahora fue el motivo por el que las familias se animaron a volver a endeudarse. En rigor, la mayoría de las entidades bajó entre 5 y 7 puntos porcentuales las tasas de interés que cobran por un préstamo personal. Sin embargo, algunos bancos llegaron a recortan en 10 puntos porcentuales los intereses de los préstamos de consumo para aquellos clientes que cobran su sueldo a través de la entidad, por ejemplo. Y aunque estas cifras impresionan, la realidad es que todavía sigue siendo costoso tomar un préstamo personal en la Argentina. Un relevamiento realizado por El Cronista entre distintas entidades locales, usando como referencia el Régimen de Transparencia del Banco Central (BCRA) mostró que pese a los recortes, aún se cuentan con los dedos de una mano las entidades que ofrecen líneas de crédito al consumo con un costo financiero total (CFT) inferior al 30% anual. Esto es señal de que el sistema financiero local aún está muy lejos de las épocas doradas de mediados de 2007, cuando los argentinos podían llegar a conseguir préstamos personales con un CFT–incluye tasa, seguros, costos de otorgamiento e impuestos– del 16%.

En los últimos dos meses, sin embargo, "las tasas de interés ofrecidas para préstamos personales y prendarios bajaron con fuerza. Hubo recortes que llegaron a los 10 puntos porcentuales: sobre todo, aquellos dirigidos a nichos particulares, como los empleados en relación de dependencia", indicaron fuentes de un banco privado extranjero. "Los recortes se deben a que se tranquilizó la mora. Había proyecciones muy negativas en cuanto a morosidad para este año, pero la realidad terminó siendo mejor a lo esperado".

En este contexto, el costo promedio de un préstamo personal a cinco años tenía en enero un costo promedio del 43%, mientras que ahora pueden encontrarse financiaciones del orden del 35% para ese plazo. En tanto, para créditos de menor duración –por ejemplo, de entre 12 y 24 cuotas– hay entidades que están prestando a un costo total de entre 27% y 28% anual. Especialmente, se han reducido los costos para los clientes con cuentas sueldo y para los jubilados que cobran sus haberes en el banco. "La política de baja de tasas comenzó en julio, cuando vimos que esa iba a ser la tendencia general del mercado. También se ampliaron los plazos de financiación", indicaron desde el banco Credicoop. De hecho, esa entidad cuenta con algunas de las líneas más competitivas del mercado, y llega a ofrecer un costo financiero total del 28% a 24 meses, por un monto de hasta $10.000, para jubilados. Hemos notado una reactivación de los préstamos personales. De hecho, estamos sobrecumpliendo los planes en materias de créditos al consumo en el último tiempo", destacaron.

En rigor, el stock de préstamos personales mostró en agosto la mayor suba en lo que va del año, con un avance de casi $ 400 millones y se dice que en septiembre esos créditos habrían tenido un comportamiento similar. "Efectivamente, los préstamos al consumo son la estrella del momento. Bajaron las tasas de forma muy significativa, y se vio la reacción", indicaron fuentes del Santander Río, entidad que también ofrece condiciones competitivas para sus clientes premium, a quienes les presta a un costo total del 31% a 60 meses, por hasta $150.000, dependiendo de los ingresos.

"Todavía falta la reacción de las empresas. Ahí también hubo una muy significativa baja de tasas, pero no aparecen proyectos de inversión que impliquen mover el mercado. Hay más quietud. La expectativa es que el consumo termine arrastrando a las empresas, pero ya se verá", expresaron.

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