Los bancos prestan poco y se mantienen a la defensiva

Es por la campaña electoral y el impacto de la crisis global, que afectan la economía.
La campaña electoral encuentra a los bancos a la defensiva a la hora de otorgar nuevos créditos. La coyuntura política, la caída en el nivel de actividad, la prolongación de la crisis internacional y la merma de la confianza de los consumidores, redundaron en que los bancos cierren abril con un "colchón "de liquidez de 75.500 millones de pesos -18.800 millones de dólares, según los últimos datos oficiales.

El "colchón" representa cerca de 30% del valor de los depósitos totales, bastante por encima de la relación que había en marzo del año pasado (23%), y muy superior al encaje bancario obligatorio (19% para cuentas corrientes y cajas de ahorro y 14%, el más alto para los plazo fijos).

Las entidades aceptan la generación de la liquidez pero se defienden de las acusaciones de Cristina -"se sientan sobre la plata", los acusó recientemente-. Pese a todo, remarcan que "los créditos se mantienen", y evocan cuestiones técnicas y económicas que justifican el mencionado armado del colchón. Por un lado, está la "actitud de resguardo" que tomaron los bancos, tras los comportamientos de los ahorristas en las últimas corridas", que se desataron primero con la crisis del campo y la abrupta salida de Martín Lousteau de Economía, y que luego recrudecieron a fin de año con la crisis internacional, explica a Clarín un presidente de un banco internacional.

"Esto se tradujo en una mayor dolarización de los depósitos y la baja de los plazos," resume.

El dato más saliente es la reducción de los plazos promedio de los depósitos: hoy en todo el sistema no superan los 40 días.

La evolución de la tasa Baldar opera como el espejo de los menores plazos y los picos de tensión recientes. Es la tasa testigo que surge del promedio de tasas para depósitos de más de un millón de pesos del sistema local, "fue un electrocardiograma el último año", resume un directivo bancario. Si bien admitió que la misma se estabilizó durante los últimos tres meses, en un valor cercano al 13%.

Asimismo, la propia demanda de crédito es muy baja. Más allá de la parálisis que provoca la situación actual de los mercados internacionales y la caída de la producción (hay menos pedidos para financiar capital de trabajo), "continúan las dificultadas para alcanzar las metas de crédito de la gente que, a la vez, pide plazos mucho más largos de que pueden calzar los depósitos".

El Banco Central intentó morigerar este problema con distintas variantes. El último instrumento, un seguro que cubre a los bancos de las fluctuaciones de la Badlar, lanzada el mes pasado, "tuvo poco éxito para los privados porque había muchas restricciones".

Otro aspecto que frenó el otorgamiento de crédito es la mayor dolarización de la cartera de los bancos. Es que si los bancos reciben más dólares, pueden engrosar la cartera de préstamos en esa divisa. Pero estos créditos tienen más restricciones que los otorgados en pesos y mayormente sólo se puede prefinanciar exportaciones o posfinanciar importaciones, o bien operaciones que generen dólares genuinos.

El componente político tiene hoy una injerencia de alto voltaje. La campaña oficial de "Kirchner o el caos" -o un nuevo "corralito", dicho por el ex presidente- pone los pelos de punta a los banqueros. En los pasillos de los principales bancos del país, todavía hacen eco las palabras de la Presidenta durante la última visita de su colega brasileño, apuntándole a los bancos por la liquidez.

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