Los bancos locales optan por no buscar clientes nuevos para no asumir riesgos

Prefieren explotar al máximo el potencial de los clientes que ya probaron tener un buen historial crediticio antes que tomar nuevos. La originación del crédito sólo alcanza para mantener los stocks
Mejor malo conocido que bueno por conocer. Como nunca antes, los bancos están poniendo en práctica este viejo refrán. Coaccionadas por un contexto internacional de alta volatilidad y por un escenario local de gran incertidumbre, las entidades financieras están optando por no salir en búsqueda de clientes nuevos, sino más bien por explotar lo mejor posible aquellos que ya tienen en cartera y que probaron ser, ante todo, buenos pagadores.

“Es muy difícil saber a quién prestarle. Desde el punto de vista corporate, no se sabe cuál va a ser el próximo sector con problemas. Por eso, los bancos van a hacer cross-selling pero no van a salir a buscar nuevos clientes. En otras palabras, si no tenías un crédito, claramente no lo vas a poder sacar ahora”, señala Andrea Manavella, vicepresidente y analista senior de Moody’s Latin America.

Si bien la morosidad en el sistema bancario está creciendo, todavía se mantiene a niveles históricamente muy bajos. Pero la prudencia parece ser en este momento la estrategia por excelencia. Las entidades se mantienen super líquidas (tienen más de $14.600 millones estacionados en el Banco Central en la forma de pases) y están eligiendo sacrificar en gran medida su negocio tradicional de intermediación financiera u originación de nuevos préstamos para no asumir nuevos riesgos, considerando un escenario futuro por demás incierto. Sólo en el plano local, las elecciones son una fuente de intranquilidad, a lo que se suma la crisis internacional, que todavía no termina de darle dolores de cabeza al sector financiero.

En lo que va del año, de hecho, casi todas las líneas de préstamos se estancaron con respecto a 2008. Sólo están creciendo, y a un ritmo mucho más lento, las líneas de muy corto plazo como los adelantos y los descuentos de documentos. Hasta los préstamos personales, que supieron ser hasta hace no mucho la vedette del sector financiero, perdieron su dinamismo.

“Los bancos que están recibiendo fondos de la ANSeS, los colocan entre las Pymes, pero de las que tienen en cartera. Los bancos sea crisis o no crisis, siempre van alrededor de las mismas empresas”, indica, por su parte, Luis Fortino, de la consultora Qualitativa.

Según Ricardo De Lellis, socio a cargo de Servicios Financieros de KPMG, “todo el mundo se va a manejar con cautela, por una cuestión de evaluar los propios riesgos”. “Una entidad hoy no tiene cómo prever que no va a tener un problema de cobrabilidad más adelante. El problema es que esta crisis no ha terminado, nadie sabe hasta dónde va a impactar. Excepto que haya un negocio que vaya a escapar de la crisis, la mayoría va a ser muy conservador. Nadie quiere generar las incobrabilidades de mañana”, explica De Lellis.

Así las cosas, las perspectivas para el crédito en 2009 son extremadamente sombrías. Manavella considera, por caso, que no habrá este año un crecimiento del financiamiento al sector privado, incluso está esperando una caída en términos reales. “Para todo el mundo va a ser difícil mantener el ritmo de originación que se venía teniendo hasta ahora. Porque tampoco veo la demanda tirando para obtener nuevos créditos”, dice.

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