Los bancos eluden la presión del Central para frenar al dólar

La entidad quiere que paguen más a los ahorristas para evitar la compra de dólares.
El Banco Central viene desde hace semanas reclamando ayuda a los bancos privados para que lo acompañen en el esfuerzo para "administrar" la flotación del dólar. Concretamente, la autoridad monetaria reclama que los bancos paguen más por los depósitos a plazo fijo para que el ahorrista piense un poco más antes de desarmar esa colocación para pasarse a dólares. Es un reclamo opuesto al de hace unos meses, cuando se les pedía que bajaran las tasas, en ese caso de los préstamos.

Los bancos, por ahora, han eludido ese pedido. Argumentan que subir hoy las tasas pasivas les provocaría una pérdida adicional de dinero. Explican que hoy el problema del sistema financiero es que tienen demasiados fondos ociosos y poca demanda de crédito.

Esto es: tienen el costo de pagar una tasa a los ahorristas pero se les complica obtener utilidades a través de la colocación de nuevos préstamos. Algunos describen esta situación como una "trampa de liquidez".

La ausencia de demanda de crédito fue muy profunda desde diciembre y hoy sigue planchada por la pronunciada desaceleración de la actividad económica. En el Banco Central admiten que la caída sería mucho mayor si no se estuvieran inyectando pesos vía los créditos que impulsa la ANSeS.

Lo concreto es que por la aparente pérdida de atractivo de los plazos fijos en pesos se están observando en el sistema financiero algunos fenómenos interesantes. Los datos se refieren al mes calendario que va del 20 de febrero al 20 de marzo, última fecha sobre la que informa el Banco Central.

Los depósitos en pesos caen cerca del 2%. La baja más importante se percibe en las llamadas "cuentas a la vista" (cajas de ahorro y cuenta corriente).

Por el contrario, los ahorristas vuelven a confiar en los bancos para dejar sus dólares. En los últimos 30 días crecieron casi el 7% y ya rozan los 9.000 millones de dólares.

Las colocaciones en dólares son claramente un refugio de valor más que de rentabilidad. Y para los bancos también resulta un problema atesorarlos, porque con la caída del comercio internacional es cada vez más chica la demanda de divisas para financiar exportaciones o importaciones.

Las tasas de interés de los plazos fijos están casi sin cambios desde febrero. Un relevamiento periódico de la consultora ChiSquare advierte que, entre febrero y marzo, la tasa promedio para plazos fijos a 30 días pasó del 11% al 11,3% anual.

Solo en marzo el dólar subió 4,4% y acumula en el año una apreciación del 7,8%. Así, en lo que va del año el dólar le gana claramente a las tasas en pesos.

Lo curioso es que los bancos no se molestaron en subir las tasas después de aprobarse el adelantamiento de las elecciones.

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