Los bancos dejarán de ganar $ 1.500 millones con el plan oficial de créditos

El programa oficial supondrá un “subsidio” total de $ 2.450 millones para los tomadores de créditos. El Gobierno sólo estará aportando unos $ 924 millones de ese total
La promesa, el 4 de diciembre en Olivos, llegó como si se tratara de un gigantesco sacrificio del Gobierno para levantar al país: “Vamos a incentivar la producción, la inversión, el trabajo, el empleo, el consumo, destinando $ 13.200 millones bajo distintos instrumentos”, lanzó Cristina, esa vez, frente al gabinete entero, la mitad de los gobernadores y cientos de empresarios. Todos los aplausos fueron a ese esfuerzo. Pese a que, en realidad, deberían haber atendido otro, bastante más grande: el plan de créditos de la ANSeS supondrá un subsidio oficial de unos $ 924 millones; pero implicará también, para las entidades públicas y privadas, resignar unos $ 1.528 millones en ganancias, por el amplio diferencial que existe entre las tasas de mercado a las que colocaban sus créditos y las que comprometieron en las licitaciones.

“Es un número importante. Y muestra que los bancos son los que pagan el mayor costo. Porque, en el caso del Gobierno, es dinero que le vino de la estatización de las AFJP. Pero este fondeo hubiera ido igualmente a los bancos. Antes estaba depositado sin una restricción en cuanto al spread, ahora no”, comentó el analista de Finsoport, Andrés Méndez. El costo lo da esa amplia brecha que dejaron las últimas licitaciones de la ANSeS: antes de éstas, las entidades colocaban sus fondos a una tasa del 22,9% para las Pymes, del 37,52% para el consumo; y del 22,23% para compras de autos; después de éstas, deben hacerlo al 14,10%, al 15,40% y al 16,25%, respectivamente.

Todo ese esfuerzo llegará a los bolsillos de los individuos y a la contabilidad de las empresas que tomen esos créditos: por cada peso que pidan prestado, ellos recibirán una “bonificación” de 18 centavos. Y así, la asignación llegará a ser, en conjunto, de unos $ 2.452 millones. Los cálculos fueron elaborados por la consultora Finsoport para El Cronista, a partir del spread que surge de tomar como base las tasas de mercado de octubre pasado (tanto pasivas como activas), y las que finalmente acordaron los bancos.

Para el titular de la consultora abeceb.com, Dante Sica, ese sacrificio –con esas cifras–“vale la pena”, porque “hoy existe un fuerte problema de liquidez en toda la cadena de producción”, y “el sólo hecho de que alguien se la garantice es un gran logro”. La incógnita estará, para él, en la segunda parte del plan: “Habrá que ver si el Gobierno puede compensar o no la asignación que está haciendo mediante la recaudación de impuestos, en forma indirecta”, advirtió Sica.

Hacerlo o no dependerá, sobre todo, de la reactivación que se logre con el programa. En Finsoport dicen que eso estará determinado por “un tema de elasticidad”. Es decir, qué tanto reacciona un tomador de estos préstamos frente al abaratamiento en los costos que le está proponiendo el Gobierno. “Habría que ver si la diferencia que logran en las cuotas puede cambiar la decisiones de los individuos o las empresas. Aunque también juega mucho la disponibilidad de crédito frente a la ‘no disponibilidad’. Porque, hasta ahora, los créditos estaban más volcados al consumo, y no tanto a las empresas”, agregaron en Finsoport.

Según sus estimaciones, las cuotas para los planes de un 0km quedarían reducidas, como máximo, en unos $ 100.

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