Los bancos construyen cofres de seguridad

Los bancos construyen cofres de seguridad
La demanda aumentó por la dolarización de ahorros y de la incertidumbre económica. Se alquilan por entre $900 y $ 2.100 anuales.
Cada vez se hace menos probable que un banco llame por teléfono a su cliente para ofrecerle una nueva tarjeta de crédito. Menos chances hay de que se lo invite a sacar un crédito. En medio de la crisis internacional, que impacta en la actividad económica argentina, y la fuga de divisas, las entidades financieras pusieron el foco en un negocio sin riesgos y, a la vez, muy rentable: las cajas de seguridad. Los principales bancos del sistema tienen en marcha planes de expansión del parque de cofres. De acuerdo con un relevamiento de Crítica de la Argentina, este año se abrirán entre 35 mil y 40 mil cajas en todo el país.

El boom de las cajas es consecuencia directa de la incertidumbre económica. La demanda se acrecentó a mediados del año pasado con la pelea del Gobierno con el campo. Y se mantuvo en niveles altos por la explosión de la crisis global. Lo primero que hicieron los bancos fue encarecer el servicio. En pocos meses, los precios se duplicaron y, en algunos casos, llegaron a triplicarse. El costo de las cajitas va de $900 a $2.100 anuales.

La capacidad instalada está colmada en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Hay clientes que prefieren llevarlas a algunas sucursales del interior del país antes que dejar los ahorros en el colchón. En vista de este escenario, los principales bancos empezaron a hacer lugar en sus sucursales para construir cofres.

El Banco Galicia picó en punta. Acaba de habilitar 3.500 en la torre que recientemente inauguró en el microcentro porteño. Como ese edificio se levantó sobre el ex Banco Español, que tenía un enorme tesoro, ahora ese lugar empezó a cubrirse con las cajas de seguridad. Para el mes que viene se inaugurarán 2.900 adicionales. Y a lo largo de este año habrá otras 3.500. Como otros bancos, el Galicia también planea expandirse por los barrios.

Es el caso del BBVA Banco Francés, que aprovecha espacios en algunas sucursales para habilitar cajas. Esta entidad ya duplicó la oferta y este año seguirá expandiéndola porque no da abasto para atender la creciente demanda. El stock actual es de 50 mil cofres.

Otro banco extranjero, uno de los líderes del sistema, también empezó con los trabajos de ampliación, aunque por ahora prefiere mantener la estrategia en el anonimato. Esa entidad abrirá 700 unidades, entre la ciudad de Buenos Aires y los distritos del interior, en las próximas semanas.

Desde el sector estatal, el Banco Nación tampoco quiere perderse el negocio: a las 1.273 cajas abiertas durante la última parte de 2008, agregará otras 3.258 en sus 60 sucursales. Las tareas de remodelación ya se iniciaron y lo más probable es que ese objetivo se amplíe con el transcurso de los meses. El Banco de la Ciudad de Buenos Aires es otro de los que promocionan el ahorro encapsulado. La entidad ofrece siete medidas y dispone de un stock de 7.800 unidades. Directivos de los bancos más grande de la plaza financiera estimaron, en diálogo con Crítica de la Argentina, que la cantidad de cofres crecerá entre 35 mil y 40 mil este año. Por ahora, los bancos son dueños de 402 mil, a los que se agregan otros 100 mil en otras entidades financieras.

La expansión explosiva de las cajas deja a la vista varias cuestiones:

* Una de las causas del fenómeno es la creciente dolarización de los ahorros de la gente. El año pasado se fugaron alrededor de 22 mil millones de dólares. Parte de esa fuga está guardada en los cofres.

* Luego del shock inicial, no hay un temor generalizado a que la AFIP intime a los inquilinos de las cajas a blanquear los fondos guardados. Los ahorristas siguen demandando lugares en los bancos.

* Los bancos, lejos de salir a prestar (la intermediación debería ser su principal rubro comercial), salieron a explotar otros servicios.

* Por la debacle financiera en los Estados Unidos y las dudas sobre la salud de las entidades de ese país, hubo argentinos que repatriaron sus ahorros y los escondieron en las cajas.

* A través de los bancos, la AFIP invitará a los poseedores de cajas a que se sumen al blanqueo de capitales que empieza el 2 de marzo.

Los costos de tener una caja

Hay cinco tamaños que son los más utilizados. Los costos promedios van de $929 a $2.105 anuales. La caja más barata tiene 10 centímetros por 15. La que sigue mide 10 por 30 y vale 270 pesos promedio. Luego está la de 15 por 30, a unos 290 pesos. Y la de 30 por 30, que cuesta alrededor de 400 pesos. La de 30 por 60 tiene un precio anual de 2.105 pesos promedio. Los valores se duplicaron en el último año ante la fuerte demanda y la falta de disponibilidad. En la actualidad hay medio millón de cofres, por lo que el parque de cajas se elevará el 10% a lo largo de este año.

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