El banco Comafi desembarcó en Mar del Plata

Es la tercera sucursal que abre este año, luego de la de Mendoza y Campana. Especialistas en Leasing, apunta a trabajar con pequeñas y medianas empresas e individuos.

El banco Comafi, de capitales nacionales, inauguró oficialmente ayer su primera sucursal en Mar del Plata.

A sus casi 20 años de funcionamiento, esta entidad bancaria que había trabajado básicamente desde Capital Federal y Gran Buenos Aires, ha comenzado a emprender un camino de expansión física que, además de a Mar del Plata lo está llevando a abrir sucursales en Mendoza, Córdoba, Campana y próximamente en Rosario, Escobar y Lomas de Zamora.

Si bien la sede local ya está en funcionamiento -en Independencia 1521- anoche fue el acto formal, con la participación de su presidente, licenciado Guillermo Cerviño, y los miembros de directorio Juan José Aldazábal y Guillermo Laje, quienes pusieron también oficialmente en funciones a la gerente, licenciada Claudia Gutiérrez.

Comafi llega a Mar del Plata apuntando a relacionarse comercialmente con pequeñas y medianas empresas y con individuos, ofreciendo la tradicional cartera de productos y servicios que tienen que ver con tarjetas de créditos, préstamos personales, depósitos, cuentas.

Cerviño destacó que en lo que hace a empresas, la entidad bancaria se especializa en leasing y también cuenta con una "importante línea de financiación de empresas agropecuarias".

"La economía de Mar del Plata es importante, vamos a buscar atender la diversidad" definió el presidente del banco, quién se refirió, en diálogo con este medio, a la actualidad económica nacional.

"Hemos notado una bastante menor demanda de crédito", señaló Cerviño, quien se apuró a desmentir que los bancos sean reticentes a dar préstamos. "Se dice que los bancos no quieren prestar, eso es mentira. Lo que pasa es que la demanda está directamente vinculada al nivel de actividad económica y momentos de incertidumbre y de menor nivel de actividad económica retraen la voluntad de las compañías y de los individuos de tomar crédito".

De todas formas entendió que la falta de voluntad de endeudarse, en un contexto de incertidumbre "es un signo de prudencia" que destacó.

"Desde el punto de vista de nuestro negocio preferimos que la gente tome créditos. Ahora si siente incertidumbre de si podrá o no pagar el préstamo, nos parece muy bien que no lo tome" explicó.

Tras indicar que en la actualidad se "empieza a ver una recuperación" desde la última crisis internacional, aclaró que "el sistema bancario local no ha tenido una pérdida en los depósitos" como consecuencia de ese cimbronazo. "Si ha habido retracción de depósitos de individuos, pero se compensó con depósitos de compañías, con lo cual el sistema está líquido, sano, la mora está estabilizada, en niveles más que razonables, las tasas de préstamos y financiación de tarjetas tienden a bajar. Eso, combinado con una mejor perspectiva económica nos hace pensar que va a aumentar la demanda de crédito", vaticinó.

Al explicar los motivos de la merma de depósitos individuales en bancos, dijo que es sustancialmente menor a la que se experimentó luego de la crisis del 2001 y que esta vez estuvo vinculada directamente con la "incertidumbre del proceso de elecciones".

"A lo largo de varios meses hubo un proceso de dolarización de los ahorros que por suerte se ha revertido. De 2000 millones de dólares mensuales, se bajó a la mitad", indicó.

Por último coincidió con los especialistas que vaticinan una continuidad de la política que hace mantener el valor del dólar con una "flotación administrada" que lleve a la moneda a tener "ajustes de a centavitos todos los meses".

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