El Banco Central ofertó 1000 millones y el dólar se ubica en $ 3,39, tras tocar los $ 3,43

Ayer había cerrado a $3,36; hoy se disparó siete centavos en la apertura, pero la presión cedió tras la intervención del BCRA; el Merval sube más de 1%
Otra agitada mañana vivió el mercado cambiario, tras la escapada de ayer en la que el dólar había avanzado cinco centavos para cerrar en $ 3,36. Hoy, un hora después de la apertura, la divisa estadounidense se disparaba siete centavos, hasta los $3,43, hasta que el Banco Central decidió intervenir para contener la presión de la demanda.

Con la oferta de 1000 millones de dólares del Central, el mercado mayorista se descomprimió y se trasladó hacia el minorista, donde la divisa se cambia ahora a 3,40 pesos.

La nueva jornada de tensión e incertidumbre se produce luego de que el Banco Central (BCRA) dejara de colocar reservas, lo que produjo el cimbronazo de ayer.

Ayer, el peso fue la única moneda de la región que se devaluó fuerte contra el dólar, una circunstancia que dejó a la vista que, más allá de los vaivenes que provoca la crisis global, la economía local está siendo corroída nuevamente por el virus de la desconfianza.

La moneda local se depreció un 2% promedio, en una jornada en la que se recuperaron frente al dólar el real brasileño (+2,49%), el peso chileno (+0,30%) y el peso mexicano (+3,19%), por citar tres monedas regionales comparables.

El dólar cerró virtualmente sin precio o, más precisamente, con precios muy variados. En la mayoría de las casas de cambio céntricas, donde se había vendido a $ 3,31 un día antes, se terminó ofreciendo a $ 3,36, aunque en ventas "cuotificadas" (por hasta 500 o 1000 dólares, según la agencia) por supuesta falta de billetes.

Así, aunque en pequeñas cantidades, allí el billete se terminó vendiendo más barato que a nivel mayorista, aunque en tiempos de normalidad en el mercado lo usual es lo contrario.

En tanto, pese a la tensión y el nerviosismo desatado por la suba del dólar, el alza lleva tranquilidad al sector de los industriales, quienes desde hace tiempo reclaman un tipo de cambio más alto para lograr aumentar la competitividad.

Sin intervención. La disparada se produjo cuando el mercado comprendió que el Banco Central (BCRA) ya no estaba dispuesto a seguir liquidando reservas (según operadores, llevaba vendidos más de US$ 140 millones) sin poder siquiera marcarle precios de referencia con aspiraciones de alguna durabilidad al resto de los participantes.

La de ayer fue la mayor oscilación en el precio local del dólar en seis años y marca una aceleración del proceso de depreciación del peso que se acentuó en los últimos días, luego de que el Gobierno anunciara su intención de traspasar al Estado los fondos bajo administración de las AFJP.

Según la información proporcionada anoche por el BCRA, las reservas disminuyeron otros US$ 83 millones ayer, al caer de 46.385 millones a 46.302 millones de dólares. Es su menor nivel desde comienzos del año.

El Merval. Otro de los focos de atención será la bolsa porteña, que ayer registró un rebote impulsado por los papeles petroleros.

El Merval abrió en alza, y subía 1,66% por ciento, a la espera (como el resto de los mercados) de la decisión de la Fed sobre la tasa de interés.

Ayer, acoplado a una fuerte ganancia en Wall Street y con precios de liquidación para los inversores, cerró con un alza de 6,58 por ciento hasta 895,06 puntos, gracias al despegue de Tenaris y Petrobrás, que avanzaron 14,7 y 8,76 por ciento, respectivamente.

Sin embargo, los bonos de la deuda pública volvieron a desplomarse, extendiendo a diez jornadas su abrupta tendencia bajista. Esta racha, que se agravó no bien el Gobierno anunció su proyecto de reestatización provisional, dejó a casi todos los títulos a precios sólo compatibles con una situación de default, situación que pone en guardia a analistas y operadores.

Comentá la nota