El Banco Central compró cerca de u$s 200 millones, un récord en más de un año

El dólar bajó a $ 3,85 pese a la jugada oficial. Se disparó el apetito por el riesgo y la fuga de capitales se revirtió. Inversores locales y del exterior apuestan a bonos en pesos. Ya hay quienes especulan con una revisión de normas que restringen la operatoria de títulos
Hacía tiempo que el Banco Central (BCRA) no compraba tantos dólares en un día. Concretamente, desde noviembre de 2008. Siguiendo los datos que proporcionaron en las mesas de dinero de los bancos, la entidad de Martín Redrado se alzó con unos u$s 180 millones en la jornada de ayer. Desde el ente oficial, no obstante, se abstuvieron a dar un número, pero en cambio reconocieron que compraron divisas "por montos superiores a los que suelen comprar a diario para suavizar la tendencia vendedora".

Así y todo, nada detuvo la caída del dólar en los dos circuitos cambiarios. En las pantallas de las agencias de la city, el billete al público cedió dos centavos en el "bid" o la punta compradora y un centavo en la vendedora, terminado en $ 3,81 y $ 3,85. Para los grandes players – como empresas y bancos– retrocedió un centavo y se ubicó en los $ 3,83 para la compra y $ 3,832 para la venta, llegando a tocar un mínimo de $ 3,827 y un máximo de $ 3,84 durante la rueda. El volumen de negocios se ha multiplicado en estos dos días. En rigor, ayer tocó un máximo en el año con u$s 623 millones operados entre los dos mercados mayoristas (u$s 378 millones correspondieron al Forex-Mae y los restantes u$s 245 millones, al MEC). Mientras tanto, los ahorristas desaparecieron de las calles del microcentro porteño e incluso pagan cada vez menos por el dólar paralelo o blue, que ya está en las inmediaciones de $ 3,85, a la par del oficial.

Más emoción en las mesas

El nuevo escenario–incipiente para hablar de cambio de tendencia– responde a varios factores. El mejor clima externo y el deterioro de la divisa estadounidense en el mundo impulsa a los inversores a tomar más riesgo. Ergo, son muchos los que se están posicionando en instrumentos en pesos, como títulos públicos. Pero según admiten en las mesas, no sólo son los inversores locales desarmando posiciones sino también que los dólares provienen del exterior. Dicho en otros términos, se trata de dinero fresco que se vuelca a la economía. Termómetro de esto, el precio de contado con liquidación –instrumento para fugar divisas sin pasar por el mercado de cambios mediante la operatoria de bonos, por caso– volvió a desplomarse desde $ 3,84 hasta $ 3,81. Y está indicando que en lugar de fuga, los dólares están entrando.

Otro marcador que revela una mayor confianza, es el riesgo país que se hundió a mínimos en un año con 752 puntos. La exportación, en tanto, liquida lo justo y necesario, pero, dicen que si el dólar continúa a la baja, hay varias exportadoras que adelantarán sus liquidaciones para poder venderlas a un precio más caro. Pero también influye en el circuito del dinero es la apreciación de monedas como el real, que ayer profundizó su camino alcista y terminó en los 1,80 contra el dólar.

Por otra parte, hay muchos que ya especulan con una revisión de políticas del BCRA, de extenderse este clima. "Las normas vigentes para la operatoria de bonos seguramente se van a tener que rever si el ingreso de divisas persiste. Se espera que las medidas sean más flexibles. Una de ellas, por ejemplo, ordena mantener los dólares un tiempo considerable antes de poder liquidarlos en el mercado", presumió una importante fuente de la city. En el Central, empero, sentenciaron que es demasiado prematuro para hablar de modificaciones en las normativas.

El panorama no puede presentarse mejor para el Gobierno, que aspira a volver al Fondo y a los mercados de capitales. Y, mientras la calma persista, también lo será para el Central que podrá sumar reservas –aunque los más de u$s 45.000 millones en sus arcas están a prueba, con un dólar cada vez más impopular en el mundo–.

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