Banco Central anunció nuevas medidas para impulsar el crédito

El Banco Central de la República Argentina dispuso una serie de medidas destinadas a flexibilizar los requisitos para el acceso al crédito a las pymes y para individuos y familias destinados al consumo.
Las medidas, dadas a conocer a través de la Comunicación "A" 4972, abarcan diferentes aspectos de la relación crediticia entre las entidades financieras y su clientela que buscan simplificar, por una parte, la información requerida tanto para la presentación de la solicitudes de crédito, la evaluación del perfil de riesgo de los solicitantes y la originación de los préstamos por parte de las entidades financieras.

En lo que respecta a las pymes, el Central decidió elevar de 500.000 a 750.000 pesos "el límite hasta el cual se permitirá que las empresas sean evaluadas, tras haber recibido un crédito en función del cumplimiento de sus obligaciones, aplicando el mismo criterio utilizado para valuar a los deudores comprendidos en la cartera de consumo", señaló la entidad monetaria a través de un comunicado.

De esta forma, respecto de esos deudores, dejará de ser relevante para la evaluación de la información sobre el flujo de fondos proyectado de la actividad de los deudores al momento de proyectar su capacidad de pago.

"El universo que quedará alcanzado por ese nuevo tratamiento es de 5.000 deudores por un stock de deuda de aproximadamente 3.000 millones de pesos, sin perjuicio de los nuevos prestatarios que se incorporen al sistema por el otorgamiento de nuevas financiaciones", señaló el Central.

En la misma línea de acción, el Central dispuso que "no se considerarán refinanciaciones las facilidades adicionales que se otorguen", siempre que no superen el 10 por ciento del cupo asignado en la última evaluación del cliente.

El Central también dispuso que "se tratarán las refinanciaciones que alcancen las empresas en el marco de acuerdos preventivos extrajudiciales (APE) del mismo modo que los que se logren al amparo de concursos preventivos en materia de la mejora en su clasificación crediticia".

De esa forma, las refinanciaciones que se concedan a los deudores facilitarán la recategorización (clasificación) positiva de los deudores en forma más rápida, con el objetivo de contribuir a la recuperación de las empresas en problemas.

En lo que respecta al crédito destinado a las familias e individuos para atender el financiamiento del consumo, la entidad monetaria dispuso "eliminar el patrimonio de los solicitantes de crédito como referencia o base de cálculo a los fines de determinar el cupo de crédito otorgable al momento de la originación de los créditos para los deudores comprendidos de la cartera de consumo, cualquiera sea para ellos su método de evaluación crediticia empleado".

En su reemplazo las entidades adoptarán un esquema de determinación de los márgenes de crédito otorgables a ese sector de la economía basado en la relación cuota/ingreso de dichos solicitantes, con un margen básico y otro adicional, en función de la naturaleza de la fuente de repago de los créditos y de la garantía con la que cuenten.

A modo de resumen, el Central señaló que "se trata de un conjunto importante de medidas que son parte del permanente esfuerzo del BCRA por monitorear la evolución del mercado de crédito e introducir cambios en los aspectos que sean necesarios para agilizar su funcionamiento y maximizar la potencialidad del canal de crédito para llegar a la población "subatendida"; sin descuidar una sana administración de los riesgos por parte de las entidades financieras".

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