Banca femenina, legislador masculino

El reemplazo de una senadora fallecida desató diferentes interpretaciones. La mayoría del Senado designaría a un hombre, pero el movimiento de mujeres reclama un llamado inmediato a elecciones para cubrir la plaza con otra mujer.
La sucesión de la senadora santacruceña Judith Forstmann, fallecida recientemente, abrió en el Congreso un debate sobre la aplicación de la Ley de Cupo femenino y dejó en evidencia cierto vacío legal. La Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta resolvió que la banca debe ser ocupada por un varón, Jorge Banicevich, y no por una mujer, ante la ausencia de otras suplentes. Esa posición fue promovida y defendida por el oficialismo y el radicalismo. "Constituiría un verdadero retroceso que el Senado cambie el criterio que venía sustentando fuertemente hasta el presente por el cual todas las provincias, de sus tres representantes, deben tener al menos una mujer respetando el principio de igualdad de la Ley 24.012 de Cupo Femenino, consagrado en el artículo 37 de la Constitución Nacional", advirtió a Página/12 Monique Alstchul, de la ONG Mujeres en Igualdad (MEI). Con ese argumento, el movimiento de mujeres comenzó a juntar firmas para expresar su rechazo al dictamen que ya está en condiciones de votarse en el recinto: reclaman que haya una convocatoria inmediata a elecciones en Santa Cruz para cubrir la banca con otra senadora. Esa misma postura defendieron en minoría Liliana Negre de Alonso, del bloque justicialista de San Luis, y el senador porteño de la Coalición Cívica Samuel Cabanchik, en la última reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales. El problema que se plantea es que debería ganar sí o sí el Frente para la Victoria, dado que la banca en juego pertenece a esa agrupación. ¿Qué sucedería si la obtiene otra fuerza?

"Forstmann había asumido en reemplazo de Alicia Kirchner, a pesar de que era la segunda suplente, para cumplir con la Ley de Cupo, porque el Senado interpretó correctamente que una provincia no podía estar representada por tres senadores varones, lo que sucederá finalmente si asume Banicevich", consideró Altschul.

En la elección de 2007, el Frente para la Victoria obtuvo en Santa Cruz las dos bancas por la mayoría. La tercera le correspondió a la UCR. Además de Alicia Kirchner, que luego renunció para ocupar el Ministerio de Desarrollo Social, ingresó al Senado por el FpV Nicolás Fernández, actual presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales. Banicevich, que era el primer suplente, debió resignar su lugar para que fuera una mujer quien asumiera la banca en lugar de Alicia Kirchner. Pero ahora el criterio que se pretende aplicar es distinto, objetó la senadora Negre.

El cumplimiento de la Ley de Cupo femenino había sido defendido en 2001 por la actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner, cuando se pronunció en contra de la renuncia de la correntina Isabel Viudes para permitir el ingreso de su suplente, Raúl "Tato" Romero Feris, al Senado.

Aquella postura de CFK fue recordada en el marco del debate que se abrió dos semanas atrás en la Comisión de Asuntos Constitucionales. En la reunión del 15 de abril, se trató la sucesión de Forstmann, quien murió en un accidente cuando su camioneta fue arrastrada por una correntada al intentar cruzar un río en Santa Cruz, en un viaje de turismo. El senador Nicolás Fernández planteó que está "agotada" la posibilidad de cumplir con la Ley de Cupo, al no quedar una suplente mujer de la lista del FpV. A su entender, no hay otra salida que la asunción del primer suplente, a pesar de que había resignado su lugar.

"Ni como abogada ni como legisladora, ni como mujer puedo aceptar esa posición. Estamos en una situación, efectivamente, excepcional, pero de los antecedentes que tenemos a lo largo del ejercicio democrático en este mismo ámbito y a la luz de lo que ha sido la intención del legislador en la Ley Cupo Femenino, la solución debería ser otra", opinó Negre. La puntana recordó el efecto que tuvo la aplicación de esa norma a partir de 2001, cuando el decreto reglamentario 1246/2000 firmado por el entonces presidente Fernando de la Rúa, a instancias de las mujeres políticas de la Alianza, dejó claramente establecido su alcance. "Hasta ese momento, en este Senado, éramos solamente tres mujeres", precisó. En el año 2001, accedió al cuerpo un 33 por ciento de mujeres. Hoy el porcentaje llega al 40 por ciento, lo que ubica a la Argentina como el país de Latinoamérica con mayor representación parlamentaria femenina a nivel nacional y se destaca, además, entre los que tienen las proporciones más altas de legisladoras del mundo, por delante de la mayoría de las naciones europeas y otras como Estados Unidos, Canadá y Australia.

La Comisión de Asuntos Constitucionales aprobó el dictamen que promueve el ingreso de Banicevich. El senador Cavanchik objetó además el hecho de que asumiera después de haber renunciado, a lo que el jefe de la bancada oficialista, Miguel Angel Pichetto, sumó otro polémico argumento: dijo que Banicevich nunca había renunciado. "No ha habido renuncia sino apartamiento para que se pueda cumplimentar la Ley de Cupo Femenino", alegó Pichetto, según la versión taquigráfica de la reunión.

"Quiero aclarar que no conozco al candidato electo, cuyo pliego está aprobado. No es personal. Es una cuestión institucional, legal y constitucional", dijo Negre y se pronunció a favor de un llamado a elecciones para cubrir la vacante. "Santa Cruz debe elegir a su candidata mujer", sostuvo. "Si no, se daría la paradoja de que en el lugar que hacemos las leyes, somos los primeros en violar la ley. Luchamos para tener el cupo femenino y hoy estamos votando para que una provincia se quede con tres representantes varones y ninguna mujer", concluyó. El oficialista y sanjuanino César Gioja le respondió que no se llegaría con los tiempos para que se votara el 28 de junio, dado que el Código Electoral prevé que la convocatoria debe hacerse 90 días antes de la fecha fijada para el comicio. Además, sostuvo, tendría que hacerse una elección entre quienes votaron al Frente para la Victoria, porque ese lugar le corresponde a esa agrupación, "lo que me parece también un tanto absurdo", consideró.

Cabanchik evaluó que hay cierto vacío legal y que se tendría que modificar el Código Electoral para evitar que se tengan que tomar "decisiones excepcionales" como en esta ocasión. De todas formas, coincidió con Negre, en que si Forstmann asumió en su momento fue porque se dio "preeminencia al argumento del cupo". "Eso sentó jurisprudencia que no podemos echar por la borda", agregó. Cabanchik y Negre fueron los únicos que votaron en contra del ingreso de Banicevich. El dictamen firmado por la mayoría, entre oficialistas y el radical Ernesto Sanz, abre la puerta a que, por primera vez desde que entró en vigencia la Ley de Cupo, una provincia quede con tres senadores del mismo sexo, obviamente, masculino.

Comentá la nota