Balean a un ex futbolista en un asalto y está muy grave

Balean a un ex futbolista en un asalto y está muy grave
Fernando Cáceres recibió un balazo en la cabeza. Fue a la madrugada, en Ciudadela. Un grupo de ladrones le cruzó un auto para robarle su BMW y le dispararon cuando intentó evitarlos. Hay dos menores detenidos y otras cinco personas demoradas.
Eran cerca de las tres de la mañana cuando el ex jugador de la Selección Argentina Fernando Cáceres (40), regresaba de Merlo para ir a una reunión con amigos en la zona oeste del Conurbano Bonaerense. Iba en su BMW, acompañado por una mujer a la que había pasado a buscar un rato antes, cuando en la avenida Gaona y Falucho, en Ciudadela Sur, fue interceptado por al menos cuatro hombres armados que iban en un auto. Uno de ellos le apuntó y lo amenazó con intención de robarle el BMW. Pero el ex jugador puso marcha atrás para salir de la encerrona y poder escapar. Fue entonces cuando uno de los delincuentes le apuntó y le disparó dos tiros a través del parabrisas. Una de las balas le entró por el ojo derecho; Cáceres perdió el control del auto y se estrelló contra un cartel de publicidad. Desde ese momento quedó en coma y anoche, al cierre de esta edición, seguía peleando por su vida. El ex jugador de Independiente, Boca, River y Argentinos Juniors fue llevado al hospital Ramón Carrillo donde fue operado y quedó internado (ver "Estado crítico").

Los delincuentes ¿que escaparon tras disparar¿ se movían en un Fiat Siena que habían robado un rato antes a un remisero. Según fuentes policiales, cuando quisieron robarle a Cáceres en el asiento de atrás de ese auto llevaban al dueño del remís como rehén. Tras los disparos lo liberaron en el lugar.

Además fuentes judiciales aseguraron a Clarín que otra parte de la banda se movía con otro Fiat Siena gris que luego del ataque a Cáceres fue abandonado en una playa de estacionamiento de un hipermercado de la zona. Pero no conformes con eso, dijeron las fuentes, esos ladrones volvieron a robar otro auto, esta vez un Palio.

Por la tarde, la Policía bonaerense junto al fiscal de San Martín, Marcelo Sendot, hicieron allanamientos en Fuerte Apache y detuvieron a siete personas. Entre ellas hay dos menores, uno de 15 y otro de 16 años, que se cree participaron del robo y los disparos. Estiman que hay aún un prófugo. En los operativos, según los investigadores, se secuestraron armas de varios modelos y calibres que se cotejarán con las vainas halladas en el BMW.

En principio fuentes policiales dijeron que parte de la banda fue localizada gracias a algunas huellas digitales. Sin embargo fuentes judiciales lo descartaron y confirmaron que los menores no tienen antecedentes y que las pistas llegaron a través de testigos.

Enterado de lo que había pasado con el ex jugador de fútbol, el gobernador bonaerense Daniel Scioli fue hasta el hospital Ramón Carrillo ayer al mediodía. Allí dijo que había sido "un hecho al voleo" y lamentó la penuria de la familia del hasta hace poco entrenador de las inferiores de Independiente, que "viene de una desgracia, al perder uno de los siete hermanos en un accidente de tren".

En el hospital Carillo, Scioli se enteró de que Cáceres había sido operado pero tenía la bala aún en la cabeza por lo que consideró que "los daños que le produjo el disparo son irreversibles". Junto a él pasaron durante todo el día decenas de jugadores y otros directores técnicos de fútbol.

Por la tarde fue el ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, quien confirmó ante los periodistas la detención de siete personas y allí hasta consideró "posible" la participación de alguno de los detenidos por disparar a Cáceres en el asesinato del que fue víctima Gonzalo Etcharrán, también en Ciudadela, hace unos 15 días.

También se lo consultó a Stornelli sobre si otro crimen ocurrido en Ituzaingó una hora antes de que lo balearan al ex jugador, podría tener que ver con la misma banda. "Es un hecho que no tiene que ver", contestó.

Según Stornelli, en las últimas horas fue identificada otra persona por testigos y declaraciones al 911. "Tengo entendido que hubo un llamado alertando sobre un vecino que sabía de alguien que había participado en un hecho", aclaró.

A la altura donde le dispararon a Cáceres, sobre la avenida Gaona, hay un par de comercios abandonados, una planta de verificación vehicular y un lavadero de autos que a esa hora de la madrugada estaban cerrados. Además a unos 200 metros hay una parrilla, por lo que al momento del ataque el lugar estaba casi desierto.

La mujer que acompañaba a Cáceres contó a la Policía que en ese lugar uno de los delincuentes que bajó del auto se puso delante de ellos, apuntó y disparó cuando Cáceres movió su auto. Dijo que como estaba muy asustada se comunicó enseguida con su ex marido que vive en Moreno para que la ayudara. Después llamó al 911. Los investigadores sospecharon en un primer momento de "la extraña rapidez" con la que el hombre llegó al lugar del asalto (en menos de media hora) y pensaron incluso en tomarle declaración testimonial. Más tarde las sospechas quedaron desvirtuadas con las propias declaraciones del gobernador Scioli.

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