La balanza K para retener el poder en Buenos Aires

Néstor Kirchner se ilusiona con las "batallas" ganadas después del 28-J cuando todo el arco opositor creía que estaba en retirada. Logró reposicionarse políticamente y recomponer relaciones con muchos intendentes.

Es que el ex presidente no quiere perder su poderío en la provincia de Buenos Aires, luego del despliegue de obras que repartió a las intendencias oficialistas, y en las cuales deberá cumplir para no acorralar a los jefes comunales.

Si bien durante estos últimos meses consiguió ser el dirigente nacional con mayor poder, aunque con escasa adhesión popular que ronda el 22%, sabe que debe buscar un equilibrio para sostenerse.

Por un lado, siente el encolumnamiento incondicional de 19 intendentes, todos pertenecientes de la Tercera Sección, y también reconoce la convivencia con varios caciques de la Primera.

Pero la estructura del PJ del Conurbano, principal brazo ejecutor en las políticas kirchnerista durante la campaña, no le alcanza para seguir reconquistando territorio.

Por eso, Kirchner decidió dar protagonismos a los movimientos piqueteros como son las de Emilio Pérsico y Luis D’ Elía para obtener más apoyo antes del recambio del 10 de diciembre.

El objetivo del patagónico es mantener su rasgo progresista y llegar a diferentes puntos de Buenos Aires a través de las organizaciones sociales. Sabe que la recordada "transversalidad" favorece en las encuestas y produce el mote de "popular". Además, continúa manteniendo grupos de choque en caso de una oposición reforzada y agrupada.

Para Néstor, la balanza K debe tener de un lado, el peronismo ortodoxo (y los que no son tanto), pero del otro lado, los movimientos sociales, organizaciones piqueteras y Ong’s.

Si bien ambos sectores no comulgan sin la intermediación de Kirchner, los grupos están dispuestos a manejarse por separados, pero en un mismo proyecto.

La idea es "Pingüino 2011", más allá de los pronósticos que marquen encuestadores y dirigentes políticos. El kirchnerismo confía que con el 30% de votos firmes que consiguió durante sus años de Gobierno logrará sortear las dificultades en una próxima elección.

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