Balance

Realizamos ayer una recorrida por algunos de los sectores de la ciudad que visitamos durante 2008 para determinar si algo ha cambiado o la situación que presentan es la misma del año pasado. El estado del Balneario, el arroyo, ciertas plazas y el centro de Azul demuestran que por ahora nos llevamos varias materias a marzo.
El sector del arroyo, en inmediaciones de la ex confitería Cacique Catriel, continúa convertido en un basural. Personas desaprensivas e irresponsables arrojan residuos en el lugar.

La costanera Cacique Catriel es uno de los sectores más atractivos de la ciudad. El Callvú Leovú, en esa zona, presenta condiciones realmente paupérrimas en lo que respecta a la basura arrojada.

Dos locales comerciales en desuso, ubicados en 25 de Mayo entre Yrigoyen y San Martín, brindan un paisaje de dejadez a una de las zonas más transitadas del centro.

Generalmente los balances se realizan a fin de año, pero no me considero una persona realmente estructurada en muchos aspectos. Por eso, recién ayer decidimos hacer una evaluación sobre algunos de los sectores de la ciudad que hemos recorrido durante el año pasado para determinar si hubo cambios, positivos o negativos, o todo sigue igual.

Los paseos emprendidos por Azul durante 2008 fueron muchos, razón por la cual este primer balance será referido solamente a algunos de ellos.

La primera escala de ayer fue el Balneario Municipal, más específicamente la zona del arroyo en cuya margen se encuentra la ex Confitería Cacique Catriel. Allí la gran cantidad de basura que flota en el agua sigue siendo preocupante. La imagen que brinda este sector no es adecuada para graficar a una ciudad en la que el turismo parece ser una de las herramientas utilizadas para impulsar el desarrollo.

En el edificio de la ex confitería está programado, o por lo menos estaba, que en poco tiempo comience a funcionar un boliche en el que predominen los hábitos saludables para jóvenes. Saludable también sería que aquel que arroja basura en el agua del Arroyo Azul deje de hacerlo y se dedique a hacer cosas más productivas, como por ejemplo aprender corte y confección, tejido al crochet o leer el manual titulado "Aprenda a vivir en sociedad". Estas pautas de conducta se aprenden desde el jardín de infantes y se reafirman durante toda la vida. Evidentemente, ensuciar un lugar que nos pertenece a todos no es relevante para este tipo de personas, que actúan irresponsablemente.

Incluso, creo que apelar a la conciencia de esta gente ya es en vano, pero si bajamos los brazos nos van a ganar por goleada.

Los cestos de basura ubicados en el sector de Playa Chica, que en nuestra previa visita al paseo público presentaban más agujeros que la defensa de River Plate en el torneo pasado, han sido acondicionados y ya no hay tantos residuos esparcidos a su alrededor.

Lo que no me cayó simpático es que la gente se bañe con sus mascotas en el piletón. Había un cartel indicador que hacía alusión a este tipo de cosas pero ayer no lo pudimos encontrar. De todas formas, que el letrero no esté no significa que haya que vapulear las normas de convivencia y dejar todo al libre albedrío ¿O no?

Señoras, si se quieren "refrescar" junto a sus pichichos les recomendamos hacerlo en la "Pelopincho" de su casa ¿O no tienen ganas de limpiarla constantemente?

Posteriormente nos dirigimos a uno de los sectores más lindos de la ciudad: la Costanera Cacique Catriel. Este es uno de los sitios elegidos por aquellos que desean pasar una agradable tarde de sol. Lástima que también es el predilecto de la raza superior... perdón, de la raza inmediatamente superior... al primate.

Esta especie es conocida en la fauna local porque en "manada" o individualmente, y escondidos en la oscuridad de la noche, arrojan sus desperdicios lejos de su "jurisdicción" para el enojo de los denominados "sensatos".

La poca lluvia del último tiempo no colabora con la situación actual del arroyo. En el medio del cauce ha crecido una intensa flora que puede ser utilizada, si se quiere, para cruzar a disfrutar del mural de Omar "Chirola" Gasparini sin tener que caminar hasta ninguno de los puentes. Además, se puede transitar posando los pies sobre las botellas, los baldes, envases de plástico y demás que han sido "depositados" desinteresadamente sobre el agua.

También visitamos la plaza Jardín Botánico, espacio verde que fue inaugurado el año pasado y ubicado en Burgos y Calle 9. El césped largo, la basura y las piedras diseminadas por todo el lugar hacen que el paisaje no concuerde con el objetivo para la que fue creada.

La cartelería es otra de las situaciones que presenta cierta deficiencia en la ciudad. Digo esto porque nos enteramos que transitábamos por Calle 9 gracias a un letrero construido en forma rudimentaria por algún vecino de la zona. Vale aclarar que se ha anunciado la implementación de un plan para cambiar todos los carteles que se encuentran en malas condiciones. Solicitamos que se reemplacen también los de la calle Yrigoyen, ya que se escribe con "Y" no con "I".

En el centro de la ciudad notamos que se ha trabajado sobre la vereda del ex diario El Ciudadano. Esta calzada estaba en muy mal estado. Avanza dos casilleros.

En lo que respecta a la situación de dos locales comerciales ubicados en 25 de Mayo entre Yrigoyen (con "Y") y San Martín, que no funcionan desde hace algún tiempo, nada ha cambiado. La existencia de un basural en pleno centro de Azul parece no asombrar a nadie. Retrocede al punto de partida.

Ahí fue que emprendimos el retorno, quedan muchos lugares para recorrer y determinar si hubo algunos cambios o -como dice "Pity" Alvarez- en una de sus canciones "todo sigue igual de bien".

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