Balance de la lucha contra el suicidio durante el 2009: Jujuy sigue siendo la provincia con mayor cantidad de suicidio adolescente

El integrante de la ex Red Solidaria y actual 'Fundación Vida', José Arcadio Menéndez, realizó un análisis de la situación de la provincia frente al suicidio, destacando que el balance de lo realizado durante el 2009 permite apreciar que, lamentablemente, "nosotros ostentamos el ‘privilegio’ de ser el número 1 a nivel país en la franja que va de los 12 a los 24 años". Sin embargo, indicó que el número de suicidios concretados habría sido inferior al de los años 2007 y 2008, explicando las causas por las que sigue vigente este flagelo en Jujuy.
En cuanto a los numerosos intentos de suicidio registrados durante las últimas semanas, pero con pocas concreciones, Menéndez indicó que "esto no hace más que reafirmar lo que estadísticamente ya conocíamos, que por cada suicidio que se concreta, existen entre 20 y 40 intentos. De todas maneras, sin por esto decir que está todo bien, no ha sido un año como el pasado o el anterior, donde el número ha sido superior".

Más allá de esto, "nosotros ostentamos el ‘privilegio’ de ser el número 1 a nivel país en la franja que va de los 12 a los 24 años, por lo que siguen siendo los jóvenes los más afectados".

En cuanto a las posibles causas de esta situación, "me preguntaban qué cosa creíamos que era lo determinante, y yo les decía que, si bien es multicausal, existe algo que ya está muy enraizado, que es la cuestión económica. La pobreza es el mayor inductor, no solamente en lo directo, sino por sus consecuencias: es decir, la ausencia del padre y la madre del hogar, a consecuencia de buscar mayores recursos para la subsistencia, las privaciones, y todo lo que trae aparejado la pobreza, como el equivocar caminos por parte de los chicos".

En este sentido, "todo esto hace que la pobreza sea el número uno, obviamente pegada a la inequidad; es decir, dentro de iguales posibilidades, la inequidad también está ensombreciendo la función de la familia. Seguro que los gobiernos tienen responsabilidad en esto, ya que, si se crearan las condiciones, estaríamos salvando un número sumamente importante".

Sin embargo, "hay países, como el caso de Japón o de Noruega, que también tienen índices elevados. Pero las causales son otras, que no vamos a entrar a analizar ahora, que llevan a esos chicos a que se suiciden".

Respecto a los trabajos realizados durante el año, "nosotros hemos tenido un año intensísimo, con el Congreso Argentino, hemos seguido trabajando con los adolescentes desde La Quiaca para abajo. Pero estamos convencidos que no hay nada mejor que trabajar con los padres, que esto lo hemos hecho mucho la semana pasada y la anterior, porque en el padre queda el mensaje por más tiempo: no es como los chicos, que a veces se olvidan pronto".

En lo que hace a los signos que hay que tener en cuenta, como un llamado de atención por parte de los chicos, "cuando uno conoce a la persona, sabe qué cosas lo desestabilizan, cuál es su estado de ánimo, qué cosas llaman la atención. Pero si uno no conoce al hijo, que es la constante en esta cuestión, es una desventaja muy grande, porque lleva a situaciones extremas en que el chico venía anunciando que podría hacer tal cosa, y a veces se lo descuidó, no se hizo lo necesario y ocurre lo tremendo".

Continuó afirmando que, "los indicadores son esos cambios que tiene el chico en cuanto a su estado de ánimo, que podemos llamar en definitiva la depresión. Son cambios en su forma de ser que pueden ir in crescendo, hasta ya demostrarlo con palabras y con hechos concretos, como ser regalar sus cosas, palabras sueltas, como diciendo ‘si total esto mañana no lo voy a necesitar’, y nadie lo toma en cuenta, cuando en realidad está como despidiéndose de esta situación".

Acerca de las opiniones de aquellos que afirman que, en caso de que el chico hable mucho del suicidio, luego no lo concreta, "ese es un gravísimo error: hemos tenido casos de papás que a nosotros nos dijeron ‘él lo que quiere es llamar la atención’. Si el papá tiene ese concepto, está tan equivocado, y ¿qué podemos esperar de los resultados, más allá de la tarea que las instituciones pueden realizar?".

Relativo al rol de las instituciones en la contención de la sociedad, "las escuelas estuvieron mucho tiempo sin clases, que ese sería un espacio para aprovechar por parte de las autoridades, que sino no dan abasto. A un enfermo más o menos se lo puede controlar, pero cuando tenés a toda una población en estado límite, de crisis, es difícil".

Por último, para aquellas personas que quieran contactarse con la fundación, "el teléfono es 0-800-888-2558".

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