El balance: cuánto les dolió la crisis a los argentinos

La economía mundial comienza a salir del pozo, pero la debacle provocó en la Argentina una caída de más de cuatro puntos del PBI, elevó el desempleo de menos de 8% a más de 10% y aumentó la cantidad de pobres más de 2%
Laura, una joven de 28 años de José C. Paz, en el corazón del conurbano, sufre porque una de sus dos hijas, de 12, la recrimina desde abajo de la frazada: "¿Para qué voy a estudiar si vos hiciste el secundario y andas mendigando en el tren?" Laura no mendiga. Desde hace un año, cuando cerró la empresa promotora de productos en la que trabajaba en Florida, vende golosinas en el San Martín, entre las estaciones San Miguel y Caseros. La recesión, que terminaría en la Argentina en este cuarto trimestre, le arrebató los 50 pesos diarios que ganaba en negro armando cartucheras con artículos de perfumería o remedios y la subió a los vagones para recolectar unos días 10 pesos y otros, 40.

A fines de septiembre, Estados Unidos anunció que terminó su recesión y anteayer lo hizo la zona euro, más allá de que algunos de sus miembros, como España, continúen en retroceso. Los economistas esperan que la Argentina también crezca después de cuatro trimestres de caída. Pero preguntarse cuánto les dolió la crisis a los argentinos no significa que el mundo no vuelva a tropezar pronto, como vaticinan diversos analistas, o que el padecimiento permanezca pese al repunte de la actividad.

El PBI argentino se expandió en 2008 un 3,7% y se contraerá un 4,5% en 2009, según la consultora de Orlando J. Ferreres. El crecimiento de 2008 resultó mayor que el de Estados Unidos (0,4%), la zona euro (0,7%), México (1,3%) o Chile (3,2%), pero menor que los de Brasil (5,1%), China (9%) y la India (6,1%). La caída de 2009 será menor que la de México (-7,3%, según la consultora Fimades) e igual que la de Paraguay, pero mayor que la de Brasil (-0,7%), Chile (-1,7%), la zona euro (-4,2%) y Estados Unidos (-2,7%). La crisis argentina no se compara con la de 2000/2002, cuando el PBI cayó 15 por ciento.

En los primeros nueve meses de 2009, el sector que más se contrajo fue el agro, 21%, como "consecuencia de las políticas para el sector de los últimos años y de la histórica sequía", según Ferreres. Su colega Miguel Bein coincidió en que el agro fue el sector que "lo pasó peor, independientemente de si tenía espaldas o no para aguantar", pero lo atribuyó también a motivos externos: "Los que plantaron soja compraron insumos a precios muy altos, y resulta que hubo un desplome de precios desde junio de 2008 y una sequía brutal".

La industria fue el segundo sector entre los más castigados, con una baja de un 9,6%, por las reducciones de las demanda interna y externa, según Ferreres. Bein dice que los sectores automotor, siderúrgico y de electrodomésticos figuran entre los que más sufrieron. El comercio cayó 9,4%; la construcción, 4,5%, y las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, 2,4 por ciento.

De la baja de este rubro puede dar cuenta Luis Blasco, que da soporte informático. Hasta el año pasado ni notaba la crisis, pero en 2009 se le cayeron las siete empresas que tenían un abono mensual de mantenimiento. "Ahora me siguen llamando esos clientes, pero por hora, que es más caro. Lo que antes les costaba 36 pesos por hora, ahora les cuesta 80. Y mis ingresos se redujeron", cuenta Blasco.

"Normalmente yo ganaba 1000 dólares por mes. Con la crisis, bajé a 500, aunque en los últimos dos meses hubo un repunte", relata el técnico. Tuvo que deshacerse de sus ayudantes y apenas cubre sus gastos. "Todos los meses, en casa tengo 1600 pesos de impuestos y gastos. Cuando no llego a esa plata, pido fiado o postergo los pagos."

A Verónica D. la echaron de su trabajo. Llevaba dos años como productora televisiva. En julio, después de las elecciones, empezaron los retiros voluntarios. "Se enrareció el clima. Decían que necesitaban reducir 70 puestos. Cada mes, si pasabas del día 30, respirabas. Yo estaba en negro y me echaron en octubre de un día para el otro y por teléfono", relató Verónica, que, si bien tenía otros ingresos, debió hacer recortes: "Salí menos a comer y a pasear. Ahora, antes de hacer un gasto innecesario lo pienso dos veces".

La recuperación del empleo, a diferencia del PBI, tardará más, aquí y en todo el mundo. La desocupación, que en la Capital y el conurbano había descendido a 7,7% en 2008, se elevó a 10,5% en mayo, según SEL Consultores. Brasil, donde la caída económica se concentró en el último trimestre de 2008, pasó de un desempleo de 7,9% ese año a 7,5% en 2009, según Fimades. Chile se mantuvo en 7,5% y en China subió de 4,2 a 4,3%. Hubo fuertes saltos en la zona euro (de 7,6 a 9,7%), México (de 4 a 6,1%) y Estados Unidos (de 5,8 a 10,2%).

Los más vulnerables

"Los mayores perjudicados de esta crisis son los más de 200.000 argentinos que perdieron el empleo", observa Bein. "Además, son de los sectores más vulnerables, como los obreros de la construcción", agrega. La cantidad de empleados en este rubro cayó 11,8% en el tercer trimestre, según el Instituto de Estadística y Registro de la Construcción. El número de operarios de la industria retrocedió un 5,4 por ciento.

El deterioro laboral afectó a sectores que antes recurrían a la salud y la educación privadas, advirtió Rubén Lo Vuolo, investigador del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas. "También se han revertido las expectativas de la población. Hace dos o tres años se insistía con el círculo virtuoso de crecimiento, inversión y empleo, y eso reducía la conflictividad social", añade. La derrota electoral del ex presidente Néstor Kirchner el 28 de junio no estuvo ajena a la crisis.

"Ya en 2007 se habían detenido las recuperaciones del mercado de trabajo y de la capacidad de compra del salario. Con la crisis se resintieron las dos", lamentó Javier Lindenboim, del Grupo Fénix, de la Universidad de Buenos Aires. Los salarios a septiembre pasado aumentaron 16,3% interanual. Según Ferreres, la inflación le ganó al sueldo en 2008, pero no en 2009, cuando acabará en 14,5%. Claro que no a todos les aumentaron tanto.

"Los sueldos están bastante atrasados", se resignó una docente de la Universidad de Morón, que prefirió mantener el anonimato. Según el abogado laboralista Glauco Márquez, este año se dilató más la negociación salarial: "Había resistencia de los empresarios a aumentar y los sindicatos no veían que hubiese mucho para ganar. Pensaban en conservar los puestos".

Analistas críticos del Gobierno admiten que a la Argentina no le fue tan mal en términos de actividad y desempleo porque se apostó a una política fiscal contracíclica, pero también advierten que esa receta tuvo su costo en términos de inflación y pobreza. Otros países con caída del PBI este año no sufrieron tanta suba de precios: Brasil terminará con 4,2%, según Fimades; la zona euro, con 0,3%; México, con 4,3%, y Estados Unidos, con 1,6%, mientras que Chile sufrió una deflación de 0,5 por ciento.

Adela Cassone, una ama de casa de Tucumán, anota en cuadernos los gastos mensuales de supermercado y nota que cada mes suben 2 o 3%. "Hubo aumentos en lácteos, embutidos y en todo lo que tiene harina. Antes la gente podía comprar latas de atún o paté: ahora es un lujo", cuenta Cassone.

De lujos no sabe nada Laura, que en José C. Paz vive en Sol y Verde, un barrio de calles de tierra y casas de madera. "A gatas me alcanza para comer. Pido en una panadería o me ayudan en el comedor con la leche o el azúcar", cuenta. El comedor al que se refiere es Sol Naciente, organizado por los vecinos y que da de comer a 170 chicos. Laura, al igual que sus vecinos, ya pasó una noche en vela haciendo cola para recibir la nueva asignación por hijo. "Voy a dejar de recibir los 225 pesos del Plan Familias y voy a recibir 360, aunque me dijeron que me descontarán 60 pesos."

"Hay un total empeoramiento de la situación", advierte Beatriz, coordinadora de Sol Naciente.

"La cantidad de gente que subía al tren cartonero había bajado, pero en los últimos tiempos volvió a ser una multitud", describe Tabaré, que dirige un grupo de adolescentes que dejaron la escuela. A las 14, el tren para a metros de la estación Sol y Verde. Unos 25 o 40 carros se apostan junto a la vía, a pocos metros de donde se vende paco.

"Fue una crisis con plata"

Unos 3,6 millones de habitantes del Gran Buenos Aires son pobres, según SEL Consultores, 2,6% más que un año atrás. El índice de pobreza alcanza a 36,8%, lejos del 54% de 2002, pero también de aquel 27% de 2006. "Los niveles de pobreza se estancaron en 2008 y posiblemente hayan subido algo en 2009", observó Leonardo Gasparini, investigador de la Universidad de La Plata.

Pese a todo, el consumo masivo de alimentos crecerá este año entre 1,3 y 1,5%, según la consultora CCR, y el mercado automotor caerá 20%, a 500.000 unidades, con lo que será el tercer año entre los mejores de la historia.

"La crisis de 2009 fue una crisis con plata", explica Guillermo Oliveto, de CCR. "Las diferencias entre 2002 y 2009 son enormes. No es lo mismo venir de tres años de recesión que de seis años de crecimiento. No es lo mismo estar en 25 puntos de desempleo que en ocho. No es lo mismo una devaluación de uno a cuatro pesos por dólar luego de diez de convertibilidad que un movimiento del dólar moderado y tolerable", razonó.

Muchos analistas creen que 2010 será mejor, pero también coinciden en que llevará un tiempo para que se borren las huellas de la crisis.

16

por ciento

* Fue el aumento salarial promedio de los últimos 12 meses. Apenas supera al 14% de inflación que calculan las consultoras privadas.

Retrospectiva

La crisis que está terminando no se puede comparar con la de 2002, cuando la pobreza alcanzó al 54 por ciento.

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