Bajó un 50% la venta de autos usados.

En lo que va del año bajó a la mitad la venta de autos usados. Esta importante mer­ma hizo que muchas concesionarias cierren los salones de venta y pasen a vender los autos a la orilla de la calle.
Este diario realizó un relevamiento entre los dueños de las concesionarias que aún sobreviven (gracias a que son dueños de los salones). Los consultados coincidieron en señalar que venden la mitad o menos que el año pasado.

Manuel Vargas es dueño de una concesionaria y explicó que mientras el año pasado a esta altura ya había vendido unos 60 autos, este año no llega a los 30 vehículos.

A la escasez de ventas se le suma que muchas empresas siguen recibiendo otro usado como parte de pago y el problema es que este vehículo ocupa espacio y difícilmente se venda si no le hacen algunas reparaciones. Este es el caso de Sabio Automotores, el dueño de la firma, Osvaldo Sabio, explicó que su empresa tiene un pequeño taller donde reparaba las movilidades, pero desde hace un tiempo tuvo que parar todas las reparaciones porque no vende nada. "Si no arreglo los vehículos me cuesta más venderlos, pero si los arreglo gasto dinero que no sé cuándo voy a recuperar", explicó el comerciante.

La principal consecuencia de esta baja en las ventas fue el cierre de los locales. Según cuentan los mismos comerciantes, un alquiler promedio de un local grande puede costar hasta $4.000, un costo que no se puede pagar sin ventas.

Esta disminución en las ventas trajo un fenómeno nuevo: la venta de usados a la orilla de la calle, especialmente en los departamentos del Gran San Juan.

Las ventajas con las que co­rren estos comerciantes es que no deben pagar alquiler, ni empleados y en algunos casos tampoco tributan al Estado por su transacción.

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