El bajo precio del petróleo agota la chequera de Chávez

El presidente venezolano podría ver reducida su influencia regional
CARACAS.- La progresiva caída de los precios del petróleo en los últimos meses ha llevado a Hugo Chávez a enfrentarse a un dilema de difícil solución: ante el fin de la abundancia petrolera, el presidente venezolano se debate estos días entre recortar los programas sociales internos o suprimir los subsidios petroleros que otorga a algunos países de la región.

La segunda opción ha cobrado fuerza después de que Chávez suspendió esta semana los subsidios que recibían unos 200.000 hogares pobres de Estados Unidos. La empresa Citgo, filial estadounidense de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), canceló el programa que financiaba desde 2005 la calefacción para esas familias de bajos ingresos, según informó la organización sin fines de lucro Citizens Energy, que colaboraba con la iniciativa. De esa forma, Chávez conseguirá ahorrar para este año unos 100 millones de dólares.

Pero las cuentas siguen sin cerrar. El petróleo es el motor financiero de Venezuela. El 94% de los ingresos por exportaciones que recibe el país proviene del crudo y sus derivados. Y en sólo seis meses la crisis financiera internacional ha hundido los precios del petróleo de 130 dólares a menos de 40 dólares por barril.

Cuando el petróleo estaba en alza, Chávez pudo financiar sin problemas sus programas sociales y al mismo tiempo disponer de liquidez para fortalecer su imagen en el exterior con subsidios petroleros a países aliados de América latina y el Caribe, principalmente. Venezuela abastece a Cuba con unos 98.000 barriles diarios a cambio de servicios médicos. Además, una veintena de países centroamericanos y caribeños se benefician del programa Petrocaribe, por el que reciben unos 56.000 barriles diarios, pagados en parte en créditos blandos a 25 años.

Referéndum

Con un referéndum en puerta (se prevé que a mediados de febrero se celebre una nueva consulta popular sobre la reelección presidencial indefinida), los expertos creen que Chávez no tocará un solo dólar de los programas sociales internos, por lo que podría verse forzado a reducir los subsidios petroleros.

En opinión de Larry Birns, director del Consejo de Asuntos Hemisféricos, una organización con sede en Washington, "la diplomacia petrolera de Venezuela menguará". Binns señala que el gobierno de Chávez "no está en posición de continuar con los subsidios, así que en última instancia esto va a reducir la influencia de Chávez como un factor regional de poder".

Sin embargo, el gobierno venezolano ha insistido en que tampoco suprimirá esos subsidios. "Para nada está planteado modificar ese convenio", dijo recientemente el ministro de Energía, Rafael Ramírez. Una de las razones que asisten a Caracas para no cortar ese suministro es la red de aliados que ha ido forjando y que tan útil le ha sido en algunos foros internacionales, como las Naciones Unidas.

En 2007, Venezuela comprometió unos 8800 millones de dólares en la financiación energética de terceros países. Una cantidad que será difícil de mantener en 2009 después de que el crecimiento económico del país se redujo casi a la mitad el año pasado (hasta el 4,9%), su nivel más bajo desde 2003.

El gobierno ha elaborado las cuentas públicas partiendo de un precio del barril a 60 dólares, muy por encima de la cotización actual, lo que podría originar el primer déficit fiscal en los últimos cinco años. Para sortear ese peligro, Chávez cuenta con un colchón financiero que ronda los 70.000 millones de dólares, entre reservas en divisas y otros fondos.

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