Bajo perfil para volar alto en el torneo y en la Copa

Simeone pone paños fríos al entusiasmo y los jugadores quieren seguir "paso a paso". Ahora, a Santa Fe.
Las escenas de Montevideo ya quedaron atrás. Las sonrisas en el hotel Sheraton, la charla futbolera de Diego Simeone en el lobby, las sonrisas del uruguayo Pintos, autor del gol en su propio país, acompañado por toda su familia. Es tiempo de mirar hacia adelante, a Santa Fe, a Colón. Quiere volar alto este San Lorenzo, pero es un candidato de perfil bajo. Lo dejan claro cada uno de los futbolistas con los que Clarín compartió el vuelo 157 de Pluna, ayer por la mañana, 24 horas después del éxito ante el River de Montevideo en el Centenario. Lo repite el Cholo, artífice de este equipo que se acostumbró a coleccionar victorias: "No somos candidatos".

Y el mensaje baja en el mismo idioma para un plantel que parece hecho a medida del entrenador del cuchillo entre los dientes. "¿Para qué estamos? Para seguir así, para estar tranquilos, agachar la cabeza y continuar con el trabajo fuerte. No ganamos nada", puntualiza Pablo Migliore, arquero, pilar y referente, a pesar del poco tiempo que lleva en el club. No es nada casual que San Lorenzo no haya recibido goles en los últimos tres encuentros, por Copa y campeonato, dos de ellos en condición de visitante.

"Los triunfos sirven para levantar la autoestima. Y eso hace que el equipo genere una gran confianza. La idea es pelear arriba. Pero no queremos apresurarnos. Ahora, hay que mantenerse", dice Alejandro Gómez, la figura bajo el plomizo cielo de Uruguay. Fue el Papu, con su actitud y buen juego, fundamental para que no se notara la ausencia del expulsado Juan Manuel Torres.

Pintos, que no sólo fue goleador en la noche montevideana, sino que también rindió por el lateral izquierdo, una posición poco habitual para él, fue otro de los que se sumó a la prudencia: "Si llegamos hasta acá, ahora tenemos que redoblar el esfuerzo porque no nos va a servir quedarnos acá. Falta mucho recorrido todavía".

Diego Rivero, el capitán, el que no se pierde un solo partido bajo la conducción estratégica de Simeone, habla en la misma sintonía, sin soltar su valija, apenas aterriza en Aeroparque: "Siempre hay que exigirse más. Pero también, tener en cuenta que quedan varios partidos, se viene una seguidilla importante y vamos a tener que estar concentrados para lograr los objetivos que nos hemos propuesto. Hasta entonces, hay que ser bien humildes".

Los ecos de esas voces se apagan. Pero queda repiqueteando la sensación que un integrante del cuerpo técnico le entregó a Clarín antes del choque de ida con los uruguayos: "En estos instantes es cuando se ve la hombría. Cuando estábamos en Estudiantes, llegó un momento en el que sabíamos que íbamos a ser campeones. Y ganamos diez partidos seguidos". San Lorenzo acumula siete. Y sueña, claro. Por supuesto que sueña.

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